Coronavirus en España: los efectos del miedo en tiempos de pandemia y cuarentenas

“El miedo no se lava, no se limpia”, dice una médica que dirige el servicio de emergencias de un hospital que, en estos días, no tiene respiro. Las cifras de contagios por coronavirus en España siguen creciendo y, con ellas, el temor a ese enemigo invisible que acecha y arrastra a cientos de españoles, asustados, a raptos irracionales como podría ser acopiar papel higiénico, por ejemplo, para improvisar manualidades de escudos contra el virus: supuestas mascarillas caseras.

“El miedo es la emoción más poderosa y si nos atenaza, es difícil pararse a pensar”, dice Jesús Labrador, profesor de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Pontificia Comillas,  ante el aumento de contagios.

-Frente a la pandemia de un virus como el Covid-19 ante el cual nadie está exento, ¿qué mecanismos del miedo se activan?

-El miedo tiene dos componentes: uno que es un mecanismo muy primitivo, muy eficaz y que compartimos con todos los mamíferos que es una especie de alerta ante el peligro, que pone en marcha cuatro conductas fundamentales que son: la paralización, el quedarse quieto; la huida, el salir corriendo; la agresión, el ir contra el objeto que da miedo, y la sumisión, el entregarse. Pero hay otro componente que nos hace distintos que es que somos conscientes de lo que nos está pasando, empezamos a establecer relaciones y a analizar si esta respuesta que estamos dando es buena o mala. Cuanto más nos paremos a pensar, el miedo es más adaptativo. Ese miedo, el bueno, nos ha llevado a prosperar.

-¿En qué sentido?

-Si no hubiéramos tenido miedo a las corrientes de los ríos no hubiéramos hecho puentes, por ejemplo. Lo malo es cuando sale la respuesta automática y sin pensar. Ahí podemos cometer graves errores. Pero es una emoción muy fuerte que se apodera de nosotros. Es importante que tomemos medidas en las que uno se haya parado a pensar y no dejarse llevar por la premura y el por el agobio. Pensar un poco en lo que significa la conducta para uno mismo y para la comunidad, pensar en lo social. Aquí no vale el llanero solitario. Esto tiene que ser comunitario y, por lo tanto, exige más pensamiento, más razonamiento y más interacción entre unos y otros.

-“Pensar” sería la premisa. Pero hay gente que se lanza a los supermercados de un modo irracional, como si estuviéramos ante un Apocalipsis.

-Intentar dar mensajes de calma y decir que ese acaparamiento puede llevar al desabastecimiento es lo que hay que hacer. Cuando uno se deja llevar por el miedo lo que puede estar haciendo es precisamente estar corriendo hacia el desastre. Puede ser contraproducente.

-¿El miedo es contagioso?

-Todas las emociones los son. Vamos al cine a ver películas de terror a contagiarnos ese miedo o a ver las películas de risa a contagiarnos de esa alegría. Somos animales diseñados para simpatizar con las emociones de los otros.

-¿Cómo se pasa del miedo al pánico?

-Acelerando esa necesidad de hacer sin pensar.

-¿Qué recomendaría para que no se dispare el propio temor en los días que estamos viviendo?

-Es una situación excepcional que nunca hemos vivido y nos tendremos que adaptar y aprender. Hay que tratar de informarse. Contar con mucha información. Ese intentar aprender juntos es lo que nos puede salvar.

-Usted sugiere informarse, saber. ¿La información es una buena aliada frente al miedo?

-Aunque a corto plazo nos pueda parecer que es contraproducente, saber y contar con información fidedigna es siempre bueno porque va a reducir la incertidumbre. A lo que más le teme el ser humano es a la incertidumbre, a no saber qué va a pasar. Por lo tanto, cuanto más conocimiento tengamos, habrá menos incertidumbre y más herramientas que podremos utilizar para combatirlo.

-¿Cómo manejar el temor de los niños?

-Mostrándoles nuestra racionalidad y nuestra capacidad de explicar las cosas. Y asumir que hay cosas que se explican y cosas que no. Solemos tener miedo a las preguntas de los niños y lo que hay que hacer es escucharlos y preguntarles qué saben ellos. Ir asumiendo lo que se sabe y lo que no. Ellos suelen recibir con más apertura y con más capacidad de asimilación la información que muchos adultos que ya están atenazados por el miedo.

-¿Conviene minimizar la gravedad de lo que está sucediendo ante ellos?

No. Realismo. Esto es lo que es.

Picture of Archivo CA

Archivo CA

Deje su comentario