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Así me convertí en investigador de la verdad

19 febrero, 2017 Ana Carolina Alpirez ContraPoder

Soy un doctor en Psicología que busca expandir el conocimiento del comportamiento no verbal y la detección del engaño y la mentira en Hispanoamérica, empezando por España y en Guatemala. Escrito por Emiliano Castro Sáenz, a partir de la entrevista con Rafael López Pérez.  

Foto: Luis Soto/Contrapoder
Foto: Luis Soto/Contrapoder

Hasta mis 30 años, no imaginaba que podría ver a los ojos a una persona y descifrar qué siente, saber con exactitud si miente o no al ver los músculos de su cara o sus gestos.

Yo era un empresario que trabajaba en la mecánica automotriz de mis padres, la cual heredé e impulsé hasta llegar a vender grandes marcas de carros y poner varias sucursales en mi país, España. Ese era mi sueño de niño, hacer crecer el negocio familiar. Hasta que hace 15 años acudí a una clase de coaching que me abrió los ojos y pude ver este mundo, en el que puedo entender la mentira, el engaño y los sentimientos de terceros.

En el curso, un profesor impartió una breve ponencia sobre comunicación no verbal. Fue como un flechazo. Recuerdo perfectamente que le dije al compañero de la mesa de al lado que me iba a dedicar a impartir cursos sobre esto.

En principio pensaba que sería un pasatiempo, pero con el tiempo me absorbió por completo, hasta dejar la empresa para dedicarme a ello. Me percaté de que esa conferencia no fue rigurosa, pero sirvió para despertar en mí una curiosidad intensa que no conseguía saciar con los libros por entonces. Buscaba profundizar y encontrar el origen de la teoría y cuáles eran los procesos psicológicos que lo sustentaban.

En esa búsqueda encontré en una universidad de Madrid, una maestría llamada Investigación en Emoción, Cognición y Salud que supuso mi entrada al mundo académico de la mano de magníficos profesores y que culminó con mi tesis doctoral sobre reconocimiento emocional por parte de la Policía española y el Ejército.

Cada uno de estos pasos me abría una nueva puerta y parecía que todo estaba ahí colocado, a la espera de que llegase. Es una sensación que desde entonces me ha acompañado. Mi presencia en Guatemala se debe a un conjunto de situaciones que, parecía, me esperaban.

Lo primero que se necesita para detectar a un mentiroso es formación, comenzar a analizar desde un plano racional (inconscientemente todos lo hacemos desde que nacemos). Cuando te enseñan a mirar y a analizar conscientemente lo que te rodea, tienes el conocimiento.

A partir de ahí, se suele entrar en un “vacío fértil”, pues parece que no se ve nada. Resulta difícil seguir la conversación y, al mismo tiempo, analizar los gestos de la persona. Pero, poco a poco, con la práctica, la experiencia y la constancia, salen a flote pequeños detalles: una expresión facial, un gesto, algo que antes pasaba desapercibido, pero que ahora se observa perfectamente como en cámara lenta. Es en ese momento cuando comienza a abrirse un universo de información, lo cual ocurre de manera progresiva.

No sabría decir quién fue exactamente mi primer descubrimiento. Recuerdo situaciones concretas, como el engaño de un colaborador de nuestro equipo, alguna persona que se atribuía títulos académicos que no había conseguido con su esfuerzo, o una señora que tras el homicidio de su hija bromeaba con los oficiales de policía, sin demostrar estado de shock.

En realidad, lo más interesante ya no es descubrir una mentira concreta, sino aprender a diferenciar de quién te puedes fiar y de quién no. Y eso es aplicable, tras el estudio del engaño y el comportamiento, a un sinfín de oficios y espacios.

Otros datos de Rafael López Pérez

Foto: Luis Soto/Contrapoder
Foto: Luis Soto/Contrapoder
  • Rafael López Pérez es madrileño. A sus 46 años, tiene dos hijos, de 13 y 11 años, que quieren ser informático y teatrera, respectivamente. A su esposa la conoció cuando estudiaba en el colegio.
  • Solo ha estado dos ocasiones en Guatemala, una vez en La Antigua y otra en la ciudad capital, en febrero y octubre de 2016, respectivamente. Sin embargo, dice ser experto en fiambre y tamales. En su próxima visita, quiere conocer los volcanes.
  • Es doctor en Psicología y tiene un amplio currículum de posgrados en Emoción, Cognición, Salud, Grafopsicología y Administración de Empresas.
  • Preside la Fundación Universitaria Behavior & Law, situada en Madrid, España, fundada en 2013, la cual promueve la investigación científica en Ciencias Forenses y del Comportamiento.
  • La Universidad del Valle de Guatemala imparte dos maestrías de la Fundación Behavior: en Comportamiento No Verbal y en Detección del Engaño. Ambas son online. La tercera cohorte comienza este mes.

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