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Asociatividad empresarial para superar la pobreza (I)

20 abril, 2017 Redaccion Contrapoder

Escrito por Rodolfo Castillo Aldana.

La asociatividad es la facultad de unirnos para superar limitaciones o para emprender algo que en grupo se hace mejor y más rápido.

Existen diversas modalidades de asociarnos y fortalecer lazos entre nosotros, especialmente en lo rural, donde 3 de cada 4 personas tienen limitaciones para satisfacer sus necesidades básicas.

Asociarse es una necesidad esencial, sobre todo en los casos en que el Estado tiene dificultades para cumplir con su función esencial de velar por el bien común. Por enfrentar problemas sociales se le conoce como “organización comunitaria” y generalmente se aplica para resolver necesidades colectivas, servicios básicos y de apoyo.

A efecto de generar ingresos para las familias campesinas, se ha estado aplicando también la organización comunitaria; pero cuando se trata de generar utilidades mediante alguna iniciativa para la satisfacción de una necesidad o del aprovechamiento de una oportunidad, no aplica la Asociatividad Comunitaria con todos sus principios.

Es por ello que se ha generalizado la Asociatividad Empresarial como un modelo de organización para productores dinámicos, dispuestos a sostenerse e insertarse permanente y rentablemente en el mercado y no depender solo de los subsidios.

Los productores se asocian para lograr un objetivo común. Se deben buscar socios con valores comunes y cuyas habilidades se complementen, de manera que tengan para contribuir. Cada asociado debe evidenciar el beneficio que le genera a la sociedad y la ganancia que cada quien obtiene de actuar asociativamente.

Los objetivos suelen ser compartir riesgos y disminuir costos; acceso a financiamiento; compras e inversiones conjuntas; formación de instrumentos financieros y de acceso al mercado de valores; mejora en los procesos productivos; y aplicación de nuevas formas de administración.

También la implementación de planeamiento estratégico; intercambio de información productiva o tecnológica; capacitación conjunta; generar economías de escala, acceso a recursos o habilidades críticas y a tecnologías de productos o de procesos.

Estos, sin olvidar el aumento del poder de negociación; investigación, desarrollo e innovación; lanzamiento de nuevos productos y apertura de nuevos mercados; intercambio de información comercial, investigación de mercados, alianzas para vender; servicios conjuntos de post venta; logística, distribución y franquiciamiento conjunto.

Tal como se puede apreciar, existen ventajas financieras, organizacionales y comerciales. En siguientes publicaciones compartiré con ustedes estos objetivos uno a uno, de tal forma que se estimule el análisis y el debate para propiciar una construcción colaborativa de conocimientos, que puedan ser aplicados por los emprendedores interesados en superar la solución de sus necesidades básicas en forma digna y sostenible.

Quiero agradecer la oportunidad que me abre la Revista ContraPoder para intercambiar conocimientos, experiencias, necesidades y oportunidades, que cada vez más personas reconocen y que han sido difundidas desde la creación de la AGER en el año 2003.

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