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Balón de Oro africano, ¿enemigo de los periodistas como presidente?

15 agosto, 2018 Isabel Soto

George Weah, único africano con el Balón de Oro (1995), cumplirá ocho meses como mandatario rodeado de críticas por hacer anuncios sin fundamento y frenar la libertad de expresión en Liberia.

El exfutbolista declaró que está «al 200 % comprometido con la libertad de expresión y prensa».

Sin embargo, en marzo, el periódico más crítico de su gobierno, el Front Page Africa, fue objeto de una demanda millonaria.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) denunció que el rotativo fue acusado de difamación y tuvo que pagar una multa de US$1.8 millones.

Lo anterior redundó en el cierre abrupto de Front Page Africa, lo cual fue calificado por activistas de una afrenta a la libertad de prensa en el país africano.

También en marzo, durante una rueda de prensa, Weah acusó al reportero Jonathan Paye-Layleh, quien trabaja para la cadena británica BBC, de estar en contra su de Gobierno.

Y aunque luego aseguró que el informador «no tiene nada que temer», dejó la duda en el ambiente.

Un mes después apareció el cadáver de un editor de video y operador de cámara.

Investigaciones preliminares señalaron que el profesional había sido apuñalado en Monrovia, capital de Liberia.

El Gobierno prometió llevar las pesquisas hasta las últimas consecuencias.

Del discurso al decurso

Desde su campaña por la Presidencia, el exfutbolista anunció que su propósito era potenciar el desarrollo de la población juvenil liberiana.

Este sector es particularmente sensible en un contexto marcado por las secuelas de la guerra civil, que finalizó en 2003 y dejó al menos 250 mil personas muertas.

Para Weah, considerado uno de los mejores delanteros del mundo en la década de 1990 y devenido mandatario electo en el balotaje de diciembre de 2017, lo primero era alcanzar la victoria.

Y posteriormente, garantizar que sean precisamente los jóvenes quienes tomen las riendas, en aras de procurar el desarrollo de la nación.

El informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación de Liberia (TRC) señala que desde inicios del conflicto armado unos 20 mil menores -entre los que había niños de 6 años- fueron reclutados por grupos militares como soldados.

Y peor todavía, fueron obligados a matar a sus amigos, familiares e incluso a sus padres.

Pero también “a violar y a ser violados, a servir como esclavos sexuales y prostituirse, a cumplir trabajo forzado, a consumir drogas, a practicar el canibalismo, a torturar y saquear comunidades”, refiere el documento.

Según el TRC, durante la guerra ocurrieron más de 7 mil casos de violencia sexual, sobre todo contra muchachas de 15 a 19 años.

«Es un momento histórico para este país. Es el amanecer de una Liberia nueva y mejor, de igualdad, libertad, dignidad y respeto mutuo. No os defraudaré», prometió Weah en su primer discurso como mandatario, el 22 de enero de 2018.

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