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Cada semana pasa algo nuevo

19 mayo, 2017 Estuardo Gasparico

Hace algunas semanas, titulamos a este espacio “ya nada nos puede sorprender” y eso se mantiene, para desgracia de los guatemaltecos.

Del 11 al 18 de mayo, el calendario solo marcó una semana, pero de aquellas que son memorables en todo sentido, por la cantidad de acontecimientos ocurridos a lo largo y ancho del país.

En buena medida, los protagonistas fueron, como casi siempre, personajes bajo el supuesto resguardo del sistema penitenciario que depende del ministerio de Gobernación. Y decimos supuesto porque a última hora, la cartera de la Defensa Nacional se terminó convirtiendo en un complejo carcelario de facto, aunque esa nunca ha sido ni debe ser su función, lo que le puede servir de buen argumento para justificar sus fallas en cuanto a la custodia de personas privadas de libertad.

En principio, nos referimos a la fuga de la “Patrona”, Marixa Lemus Pérez, una de esas mujeres que la gente está acostumbrada a ver en las telenovelas sobre capos del narcotráfico, pero que obviamente sí existen, incluso en la Guatemala actual, y que nadie entiende por qué se hallaba en una base militar, a pesar de que ya cumplía una condena de casi 100 años de prisión por asesinato, secuestro y asociación ilícita.

Es más, el día de su fuga, se esperaba la fase de conclusiones y sentencia por el asesinato de su esposo Alberto Alfonso Mejía.  Pero como siempre ocurre, las altas autoridades de Gobernación, decidieron “arreglar” el  problema destituyendo al director de presidios de turno y encarcelando a los guardias que estaban a cargo de la custodia de la prófuga.   

Por cierto, si a usted le interesa, el ministerio de Gobernación ofrece una recompensa de Q100 mil para quien aporte indicios que conduzcan a la recaptura de la famosa “Patrona”, aunque casi nunca se ha sabido que ese tipo de estímulos se haya hecho efectivo y, por el contrario, quien se atreve a denunciar, tiene altas posibilidades de morir.ev

Y hablando de prisioneras famosas, no podían faltar las peripecias de la exmagistrada Blanca Stalling, quien no se ha escapado (al menos no lo había hecho al cierre de nuestra edición), pero se mantiene en gira de visitas a otros ciudadanos que guardan reclusión preventiva, comenzando con su hijo, Otto Molina Stalling, ligado a proceso por el caso de corrupción denominado  IGSS-PISA, que ya le costó la vida a decenas de personas.

La diferencia es que a ella sí le está yendo mal, pues el juez Octavo de Instancia Penal, Carlos Toledo, la ligó a proceso y ordenó de nuevo su envío a prisión por el delito de resistencia al arresto con agravación específica (cuando se le capturó hace varios meses, amenazó a los policías con un arma de fuego) por lo que ya suma un segundo proceso penal en su contra, aunque su actitud indica que le importa muy poco.

En estos días también cobró vigencia un estado de Sitio en Ixchiguán y Tajumulco, departamento de San Marcos, como si esa medida que tendrá duración de un mes, fuese determinante para lograr que los pobladores dejen de pelearse por los terrenos más fértiles para cultivar amapola, esa flor tan codiciada por quienes producen la  heroína que luego introducirán en los paraísos de los drogadictos.   

Y esto pasa, mientras continúan los operativos liderados por la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) con el apoyo del Ministerio Público, contra empresarios que “pasándose de listos”,  no solo han evadido el pago de impuestos de todo tipo, sino que encima, han cobrado créditos fiscales por montos millonarios, utilizando facturas falsas y simulando costos inexistentes.  De pronto y así se alcanza la meta de recaudación para este año, como ocurrió en 2016. 

Mientras tanto, esperemos otra semana de sorpresas y sobresaltos, ante la pasividad del Estado.

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