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Condena a la Agencia Antidoping

22 febrero, 2017 Emiliano Castro Saenz ContraPoder

Daniel Gurtner, el golfista número 1 de Guatemala, fue reivindicado por una resolución de la Agencia Mundial Antidoping que condena ahora a la agencia guatemalteca.

Esta nota fue publicada originalmente en la edición No.183 de ContraPoder, el 9 de diciembre de 2016.

Francisco Aguilar y Patricia Espósito cuestionana que, el día de la prueba, Daniel Gurtner no reportó inconformidades cuando llenó su acta. Foto: Luis Soto/Contrapoder
Francisco Aguilar y Patricia Espósito cuestionana que, el día de la prueba, Daniel Gurtner no reportó inconformidades cuando llenó su acta. Foto: Luis Soto/Contrapoder

A Daniel Jonás Gurtner Morales, de 21 años de edad, nada le podía borrar la sonrisa tras haber vencido con holgura a sus 42 contrincantes en el torneo nacional e internacional de noviembre de 2015, en el Mayan Golf Club. Su victoria le mantenía con casi 100 puntos de ventaja en el ranking nacional de golfistas. De modo que cuando lo llamaron para presentarse a la prueba de anti-doping inmediatamente después del triunfo, seguía sonriendo. Las pruebas de este tipo no le eran extrañas. Gurtner ya había hecho dos de ellas en torneos anteriores.

Sin embargo, esta vez todo fue distinto.

La prueba anti-doping ya es de por sí un proceso incómodo. Hombres y mujeres seleccionados deben desnudarse de las rodillas a la barriga frente a un oficial del mismo sexo de la Agencia Nacional Antidopaje (Anado), y orinar dentro de un frasco que luego se divide en dos muestras selladas para ser enviadas a laboratorios especializados de la Agencia Mundial Antidopaje (Wada, en inglés).

La Asociación de Golf de Guatemala (Asogolf) había publicado en sus redes sociales que se harían tales pruebas durante el torneo, algo que usualmente no se difunde por tratarse de un elemento sorpresa.

Como campeón, Daniel debió pasar la prueba junto a los subcampeones en un lugar que, contrario a lo que había visto antes, no tenía una sala de espera. En el lugar había gente externa a la Anado y no pudo contar con la compañía de su padre, el gerente general de la Federación de Cooperativistas Agrícolas de Productores de Café de Guatemala (Fedecocagua), Ulrich Gurtner.

Sobre la mesa donde fueron depositadas las muestras de los competidores, había botes abiertos de agua y una cerveza destapada. Al padre de Daniel le extrañó ser expulsado de la zona, así que tomó fotografías de la escena. Estas fotos se convirtieron luego en constancia y prueba principal de lo que la defensa de Daniel llamó “un desastre organizado”, en su acusación contra la Anado y la Asociación de Golf de Guatemala.

El 22 de diciembre de 2015, la Anado recibió los resultados del laboratorio de la Wada, en Montreal, Canadá. Las muestras A y B número 2930747, correspondientes a Daniel Gurtner, dieron positivo por Chlortestosterone Metabolites, una sustancia que se vende como clostebol en el mercado y se encuentra en cicatrizantes o suplementos alimenticios.

Sin embargo, el atleta no fue suspendido de inmediato, sino hasta el 21 de enero, tras culminar un torneo Latinoamericano de Golf en Panamá. “La agencia estaba de vacaciones y no teníamos cómo contactar al jugador. Por eso llamamos al papá, que es su representante, el 18 de enero cuando volvimos a las oficinas”, indica Francisco Aguilar Chang, el presidente de la Agencia Nacional Antidopaje.

Daniel ya disputaba el primer día de competencia y la Anado decidió no interrumpir al deportista. “Si hubiese ganado, de todas formas se le habría retirado el premio”, dice Aguilar. Quedó en el lugar número 30, fue el mejor guatemalteco.

La familia organizó una defensa enfocada en demostrar las falencias y errores ejecutados el día de la toma de la prueba y la ruptura de la cadena de custodia de las muestras, firmadas con una fecha diferente a la de su realización por la directora ejecutiva de la Anado, Patricia Espósito.

Los Gurtner acusan, sin proveer evidencia, a Aguilar Chang y a Patricia Espósito, de haber contaminado una bebida que tomó el golfista previo a la prueba.

“Dejé la bebida destapada y me fui a una entrevista. Yo pasaría primero en la prueba, pero perdieron momentáneamente mi DPI y me tocó de último. Era un espacio abierto, donde había gente circulando. No nos separaron a los atletas que pasaríamos las pruebas, todos estábamos juntos”, recuerda el golfista.

Pese a que el propio Aguilar Chang reconoce irregularidades el día que se tomó la prueba y en la cadena de custodia, asegura que se trata de una defensa “bien trabajada”, pero “llena de mentiras y con un poder económico superior” a la propia agencia que dirige.

Nocaut técnico

Daniel Gurtner esperaba volver a las canchas en enero de 2017. Foto: Luis Soto/Contrapoder
Daniel Gurtner esperaba volver a las canchas en enero de 2017. Foto: Luis Soto/Contrapoder

La defensa del golfista, encabezada por su padre Ulrich Gurtner, Ítalo Antoniotti y un grupo de abogados y técnicos internacionales, no pudo comprobar cómo supuestamente se contaminó de clostebol, pero sí lograron poner en evidencia  malas prácticas de los oficiales en la toma de orina y ruptura en la cadena de custodia de las pruebas y eso fue suficiente para retirar la suspensión.

Su apelación al fallo de la Agencia Nacional fue conocida en Lausana, Suiza, por la Agencia Mundial Antidopaje. La Agencia Mundial ordenó que se integrara un tribunal de arbitraje deportivo, instalado en la ciudad de México, en el cual participaron los jueces A, B y C.

El laudo arbitral otorgó la razón a los Gurtner y ordenó levantar la suspensión y devolver los premios ganados al golfista.

Además, la Anado deberá abonarle 5 mil francos suizos (cerca de Q36 mil) por honorarios de los defensores y junto a la Asogolf, deberá pagar todos los gastos del proceso, los propios, los del arbitraje y los de la defensa (con todo y abogados extranjeros), una cifra que según Ulrich Gurtner puede alcanzar los US$90 mil.

Aunque el golfista ganó y recobró su libertad deportiva, el caso no se quedó allí. Sus abogados denunciaron penalmente por falsedad de documentos ante la Fiscalía de Delitos Administrativos en Guatemala a Aguilar, Espósito y Deyris Jezdany López Barrios, uno de los oficiales que tomaron las muestras.

Según Gurtner padre, los diplomas de López Barrios “estaban modificados. Eran de un curso de inducción para ‘chaperones’ (o acompañantes) de controles antidopaje, y no para oficiales”.

El propio exdirector de la Anado, Carlos Hermes Beltranena afirmó ante un notario que al ver el diploma que certifica a Jezdany López como oficial, se percató de que este fue editado. No era original, pues “la fecha en que se había emitido era la misma de un curso para chaperones y no para oficiales”, recordó.

Pero Aguilar dice que “Jezdany López ya hacía pruebas en tiempos de Beltranena y que sigue en el cargo”. El director general de la Anado compara el caso con el juicio de OJ Simpson, “pues el exjugador americano preparó una defensa con gran poderío económico. Ahora lo más dramático es que tenemos que pagar. Hubo mala recolección de la muestra, pero no se contaminó. La sustancia chlortestosterone está en la muestra y ellos nunca lo mencionaron en el arbitraje”.

Antidoping en entredicho

Los Gurtner acusan al "doctor" Aguilar de haber falsificado las pruebas. Foto: Luis Soto/Contrapoder
Los Gurtner acusan al “doctor” Aguilar de haber falsificado las pruebas. Foto: Luis Soto/Contrapoder

Los consultores técnicos de Daniel Gurtner, Fabricio Biagini y Giuseppe Pieraccini, ambos químico farmacéuticos, compararon este caso con el escándalo de dopaje ruso que terminó por eliminar al equipo de atletismo de ese país para las olimpiadas de Río 2016.

En esa oportunidad, subrayaron los consultores, “fue evidenciado cómo las botellas Berlinger (donde se deposita la muestra) pueden ser abiertas y reselladas sin una aparente violación del tapón/sello. Esta operación siempre parte del resultado de la misma investigación, parece realizable en menos de dos horas, disponiéndose del equipo para el efecto”.

La defensa de Daniel Gurtner tuvo acceso a correos privados de la directora de la Oficina Regional Latinoamericana de la Wada, María José Pesce Cutri, quien en mayo de 2016 le indicó a Francisco Aguilar y a Patricia Espósito que debían agilizar el caso, pues, según el director de la Anado, “la defensa lo estaba retrasando a propósito”.

“Pasar la pelota a la cancha de ellos. Una vez que hagan la audiencia ustedes y se confirme la sanción, entonces ya no es más responsabilidad de ustedes. Pero, por ahora, sí lo es”, escribió María José Pesce en esa oportunidad.

Todo ello contribuyó a que la apelación de Gurtner surtiera efecto ante el Tribunal Arbitral S.

Me parece desastrozo que el tribunal crea que hay un complot contra el golfista. Confío que su decisión sea por el mal control de la prueba. Esas muestras se quedan en el refrigerador de mi oficina, al que solo Patricia Espósito y yo tenemos acceso. Nosotros reconocemos los errores que se hacen en la cadena de custodia y en la toma de controles. Pero el día que yo complote contra alguien, ese día me iría. No lo he hecho y jamás lo haré”, afirma Francisco Aguilar.

En 12 años solo han aparecido 21 resultados analíticos adversos sancionables de 576 pruebas, y tan solo el 3.64 por ciento de los casos sancionados, 15 son sustancias anabolizantes, cuatro estimulantes y dos drogas sociales.

En enero, Daniel Gurtner volverá a la grama a otro torneo latinoamericano, como el último que jugó estando ya suspendido sin conocerlo. Mientras tanto, continúa sus estudios de Administración y Economía en la Universidad Cristiana de Texas (TCU), Estados Unidos. El tiempo, dice Daniel, decidirá si será golfista profesional o un economista-administrador.

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