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El orden mundial y los negocios incluyentes

16 junio, 2017 Rodolfo Castillo

Lo importante de este modelo es que vincula a diversos eslabones de la cadena productiva, unidos por valores comunes y ética empresarial diáfana.

Las empresas sociales son aquellas cuyo objetivo principal es responder a necesidades sociales no resueltas y crear valor social, en vez de maximizar el lucro. Y para ello es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Motivación de la persona emprendedora.
  • Actividad e impacto social.
  • Modelo de negocio.
  • Distribución de beneficios.
  • Capital social y el modelo organizativo.
  • Percepción de la comunidad.

Esto, por supuesto, no implica que sean iniciativas insostenibles o dependientes. Lo importante de este modelo es que vincula a diversos eslabones de la cadena productiva, unidos por valores comunes y una ética empresarial diáfana.

Las personas están en el centro de los proyectos y estas iniciativas surgen de inquietudes personales, se construyen desde la colaboración y están encaminadas al beneficio social.

La innovación social es un elemento clave para crear “en, con y para” las personas. Por tanto, no se concibe la transformación social, si no se contempla desde una perspectiva centrada en las personas.

Inclusión

Estas empresas se caracterizan por ser generadoras de valor social, logrando una sociedad inclusiva, integradora e igualitaria en el acceso a oportunidades básicas.

Tales negocios contribuyen a generar valor social y crecimiento económico y empleo. Brindan oportunidades para las personas que están en riesgo de exclusión –debido a su discapacidad o por factores que dificultan su acceso al mercado laboral– y son organizaciones dirigidas y promovidas por la innovación. Las soluciones que aportan en el ámbito social son de carácter innovador.

Es ahí precisamente donde radica su valor diferencial, y por extensión, el valor que aportan a la economía de los países donde se establecen estas practicas en forma generalizada y gozan del pleno apoyo de los diversos actores y sectores económicos y sociales.

En Guatemala, están surgiendo tímidamente y en general, impulsadas por emprendedores sociales, a pesar de que el país tiene indicadores espeluznantes, lo cual no es el problema, sino que las acciones que se realizan se hacen aisladamente y con orientaciones propias.

No tenemos un foco de actuación que articule estos esfuerzos y al que se le dediquen más y mejores inversiones. Es importante resaltar que existe el capital humano creciente que está convencido de que la sostenibilidad del país está relacionada con la dignificación de todos sus ciudadanos, mediante el acceso igualitario a diversas facilidades y oportunidades que contribuyan a desarrollar sus iniciativas.

Es indiscutible que estas empresas ofrecen respuestas innovadoras y vanguardistas a los retos sociales de nuestro país, y de sociedades como la nuestra. Sus servicios sirven de instrumentos para transformar nuestro modelo social y económico.

Sin embargo, deben enfrentarse múltiples limitaciones frente a la resistencia a conservar los modelos convencionales.

“El emprendedor social es un agente de cambio social y un pionero de innovaciones que benefician a la humanidad”, –Fundación Skoll.

Este texto fue elaborado a partir de una brillante introducción de José María Villate, director general de Innobasque. En la próxima entrega: Sobre las características de los emprendedores sociales. Muchos se identificarán con esto.

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