ACTUALIDAD

¿En qué año naciste? A esto es a lo que te tienes que enfrentar

6 agosto, 2017 Redaccion Canal Antigua

Vivir es adentrarse en una región de la que no hay vuelta atrás. Sea por las circunstancias o el ritmo de vida, el camino por diferentes etapas de edad nos hace mella. A ello, hay que sumarle vivir en determinado territorio; en este caso, Guatemala, algo que no podemos eludir. Aquí te presentamos lo que pasa con tu cuerpo, según la etapa etaria en la que te encuentres.

2007-2017 (0-10 años)

Lamentablemente, nacer en nuestro país no es una ganga. Las condiciones sanitarias son precarias, y casi solo quien puede costear un servicio privado, puede salvaguardar la vida de los más pequeños. La tasa de mortalidad infantil en 2015 y sus proyecciones, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), de 21 por ciento, parece regresar a una tendencia a principio de siglo en que registró 26. Pero de forma genérica, podemos agregar que el cuerpo en estos años, experimenta un mayor riesgo ante enfermedades, como la bronquitis, sarampión, varicela y otras. Según proyecciones del INE, el gran riesgo para Guatemala, es que este sector de la población, representa casi 6 millones de habitantes (2015).

via GIPHY

1998 – 2006 (11 – 19 años)

Estar en esta edad no es tanto vivir con la exigencia de fortalecer el sistema inmunológico, sino la madurez emocional. Los excesos en la sexualidad y la curiosidad en las drogas, son las conductas que más fatalidad llevan a los nacidos en estos años. También, la obesidad, uno de los mayores males contemporáneos. Pese a todo, la esperanza de vida según el INE, continuará en aumento alcanzando los 70 años para los hombres, y 77 en las mujeres, para 2025.

1988 – 1997 (20-29 años)

Científicamente, el individuo ya ha alcanzado la cima de eficiencia muscular y mental. Si todo ha sido exitoso, ha forjado su identidad y autoestima. Empiezan a ser preocupaciones el sobrepeso, la inactividad física, la dieta y el exceso de alcohol. También, el sujeto se percata de ya no ser el mismo.

via GIPHY

1978 – 1987 (30-39 años)

En el umbral de los 40, los malos hábitos empiezan a hacer efecto. Alguien que sí cuidó su salud en etapas anteriores, sin duda tendrá mejor suerte que quien no. Pero claro, el cuerpo también empieza a envejecer. La pérdida de la vista, el gusto, olfato, de la masa muscular y de cabello, entre otros, se presenta. También la potencia sexual, así como la tasa de fertilidad.

1968 – 1977 (40 – 49 años)

Aquí percibes que te cansas más, hay menos fuerza, músculos, elasticidad y por ende, aparecen las arrugas. Pasa factura la alimentación y el sedentarismo, en los niveles de colesterol y presión arterial. Los encuentros sexuales son menores, de la mano con el deseo. Y frecuentemente, aparecen síntomas de depresión y ansiedad que pone el foco en la inevitable vejez.

via GIPHY

1958 – 1967 (50 – 59 años)

Se “recoge la cosecha” y ante el incremento del riesgo de enfermedades, se hace necesario multiplicar las revisiones médicas. En las mujeres, surge la menopausia, así como la disminución de estrógenos, con la consiguiente apatía sexual, decaimiento, aumento de peso, alteraciones del sueño, dolores de cabeza y sequedad vaginal. Pero el peor resultado, es la pérdida de masa ósea que ,según estadísticas, ocasiona que una de cada dos mujeres de más de 50 años se rompa un hueso por esa causa.

via GIPHY

1948 – 1957 (60 – 69 años)

Se manifiestan las arrugas, aparecen manchas, pérdida de cabello, disminuye el equilibrio y la masa ósea. Existe también la pérdida del oído y los pulmones se vuelven más lentos, así como el corazón menos flexible. También se puede aparecer la artritis, el cáncer, Alzheimer, problemas cardiovasculares, diabetes y depresión. Pero no todo es oscuro, pues quienes tengan una personalidad consolidada y fortaleza emocional, sabrán valorar los logros del pasado, al cual no le tendrán rencor. En este rubro destacan sobre todo los hombres, que perciben que su felicidad es mayor conforme la edad aumenta.

1937 – (80 y más)

Pocas personas quedan con estas edades en el país. Solo vemos de vez en cuando noticias de algún caso “excepcional”. Sin embargo, y si las proyecciones son estables, quizá en el futuro, el país pueda consolidar una buena masa de pobladores longevos. Pero enfocándonos en estas edades, sumado a las carencias de salud, lo que se derrumba es el soporte social. De esa cuenta, la soledad se vuelve la principal amenaza para los ancianos. Además de que se les define como una carga, no se toma en cuenta la sabiduría que han acumulado. No olvidemos que muchos de nosotros no tendremos la suerte de llegar a esta fase.

via GIPHY

Comentarios

comentarios



RELACIONADOS