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Guate Hermosa

9 junio, 2017 Maria del Carmen Acena

Vislumbramos un país en paz, con justicia, desarrollado, equitativo, lleno de oportunidades, próspero; con gente educada, emprendedora y feliz.

El mes pasado tuve la gran oportunidad de participar en un seminario de líderes guatemaltecos de todo el país. Al principio, actuábamos tímidamente y nos sentíamos incómodos al opinar. Los pocos comentarios eran llenos de miedo y preocupación. Señalábamos solo el lado negativo de las cosas y no había esperanza ni credibilidad en un mejor futuro.

Poco a poco cambiamos de actitud. Comenzamos a hablar de nuestras aspiraciones y de los logros como profesionales y guatemaltecos. Les pusimos colores y sentimientos a nuestras visiones. Muchas eran blanco y azul –del color de nuestra bandera–. Había sueños multicolor, verdes, naranjas, celestes y corales.

Posteriormente, hicimos un ejercicio de cómo mirábamos a Guatemala a futuro. Vislumbramos un país en paz, con justicia, desarrollado, equitativo, lleno de oportunidades, próspero; con gente educada, emprendedora y feliz. Un país donde se potencializa la agricultura, se respeta la naturaleza, pero se utiliza la tecnología. Un país con una gran participación ciudadana, cuyo gobierno opera con transparencia, honestidad y capacidad. Un país unido.

Conforme concebimos el futuro, la participación crecía. Luego, pasamos a diseñar un plan para un nuevo alcalde. Este era un señor popular, quien había sido electo por no venir de la vieja política y por su deseo de participar. Tenía muchos desafíos, pero grandes sueños y deseos de transformar su comunidad. Adicionalmente, contaba con un buen equipo y disposición al cambio.

Rápidamente nos convertimos en generadores de ideas. Nos inspiraba un funcionario diferente que deseaba hacer “las cosas bien”. Buscamos aliados en su municipio, recomendamos programas novedosos para los vecinos. Diseñamos alianzas público-privadas, estrategias de comunicación y le dimos todo un plan estratégico a esta nueva autoridad.

Los siete valores propuestos: integridad, transparencia, capacidad, bienestar, unión, esfuerzo y compromiso. En educación se priorizó la de los jóvenes, mejorar la infraestructura y la tecnología. Especial atención a “los patojos” que no están en la escuela y se hallan en peligro de afiliarse a una pandilla.

Un programa interesante fue reforestar el municipio, con la participación de la juventud. Generar empleo se presentó como prioritario, razón por la cual se recomendó trabajar con las empresas locales y crear un ambiente positivo de inversión. Importante, reestructurar programas sociales con organizaciones de la sociedad civil, iglesias y sector privado, especialmente dirigidos a capacitación de mujeres y niños para mejorar la nutrición de los pequeños.
En materia de seguridad, se presentaron propuestas de prevención y disuasión. Usar cámaras y celulares, comprar mejor equipo para la policía y lograr que el Gobierno contara con mejores controles en la prisión que quede cerca de la comunidad.

Se recomendaron diálogos con los sindicatos, sistemas para mejorar al recurso humano, transparentar el gasto público, trabajar el presupuesto de forma participativa y constantemente, rendir cuentas. También persuadir a los miembros del Concejo Municipal para unirse a este nuevo proyecto de Villa Hermosa –nombre emblemático del municipio–. Pronto vinieron más ideas: logotipo, lema y canción. El logotipo era un gran sol que alumbraba a las familias. El lema: “Unidos prosperando”, con el #YoLeApuestoAVillaHermosa. Al finalizar, un participante tarareó la famosa canción “El sol nace para todos, para todos nace el sol…” y terminamos todos cantando.

Todavía me emociono cuando recuerdo la energía, creatividad y alegría que había en ese salón. Escribo este artículo al presidente Jimmy Morales y a su equipo, para motivarlos a seguir adelante y apoyarles para que realmente se dé una transformación en Guatemala. Tenemos un país hermoso, con gente “chispuda” y trabajadora. Logremos crear espacios de participación para desarrollar nuestro potencial y juntos construyamos un mejor país. Tengamos fe. Seamos proactivos, diseñemos un nuevo imaginario colectivo, escribamos una nueva narrativa que proyecte futuro para todos y cambiemos nuestro destino.

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