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Jimmy: “Hemos olvidado sacrificar a la familia por Guatemala”

11 agosto, 2017 Coralia Orantes Diario Digital

Jimmy Morales asistió a la presentación del “Programa Guate Joven” en el Día Internacional de la Juventud, organizado por el Consejo Nacional de la Juventud (Conjuve). Cuando tomó el micrófono habló sobre los sacrificios que se deben de hacer por Guatemala.

Demandamos muchas cosa pero hemos olvidado el deber que tenemos de querer, de sacrificar la vida misma por Guatemala, de sacrificar a la familia por Guatemala. Cuando eso suceda empezaremos  a decir: esa es la ruta país”, dijo Morales al auditorio de jóvenes en Irtra Petapa.

El 9 de agosto, su hijo y hermano, José Manuel y Samuel Everardo Morales, fueron enviados a juicio por los delitos de lavado de dinero y fraude en forma continuada.

Durante su intervención, que al principio parecía no preparada, Morales tocó varios temas como el Diferendo con Belice, que el país está financieramente mejor ahora en comparación a otros años y retomó la idea de que el país no avanzará con el “esfuerzo de un solo hombre”.

Una historia y 2 poemas

Luego de eso, compartió con el auditorio dos poemas y una historia sobre la juventud.

“Dice un poema: juventud divina tesoro que te vas para no volver cuando te vas lloro y a veces lloro sin querer”, fue el primer poema.

El segundo iba así: “el hombre pedir no nace, vivir no sabe, morir no quiere”.

“Estos poemas nos hacen reflexionar, pensar que la juventud es un tesoro divino. Cuando sentimos puede ser que ya no este, pero nos pudo dejar algo. La pregunta es qué vamos a hacer con ese tesoro”, preguntó a los jóvenes en el auditorio.

Después contó una historia:

“Se cuenta en que en una finca un grupo de jóvenes escuchaban conferencia del dueño, y les contaba que hace muchos años cuando estaba estudiando su maestro les dijo a sus estudiantes que escribieran sus sueños. En una hora, el dueño de la finca se inspiró tanto que no le entregó una sino 10 páginas. El maestro entregó las tareas y le pusó cero.

Le preguntó al maestro por qué le había puesto cero y el contestó que su historia era demasiado fantasiosa, que le faltaba realismo. Me dijo: eres un niño pobre y tus papás no tienen nada, y acá me pones que quieres una finca hasta donde tus ojos vean, que quieres tener un sin número de caballos, ganado de todo tipo. Está bien que sueñes pero sé realista. Aterriza tus sueños y te pondré otra nota.

El papá del ahora finquero lo vio preocupado y le contó. Le preguntó qué puedo hacer. Le contestó que esa tu tarea y sueño eran suyos y que él debía de decidir. Al otro día llegó con el maestro, y le dio la misma tarea. El maestro le dijo que le pondría cero otra vez y le dijo: quédese con su cero y yo me quedo con mi sueño. Ahora tiene una propiedad tan grande, hasta donde miran sus ojos”.

“No le robemos el sueño a los jóvenes”, concluyó Morales.

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