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Los retos de la educación superior en Guatemala

22 julio, 2018 Redaccion Contrapoder

En Guatemala existe un amplio repertorio de carreras universitarias para atender la demanda de estudiantes de nivel medio que desean continuar con sus estudios superiores, implementando así todo un catálogo de posibilidades para optar a una profesionalización en los distintos ramos.

Según el más reciente ranking de las mejores universidades del mundo realizado por el sitio www.webometrics.info y publicado en enero de 2018, en Guatemala se contabilizan una universidad estatal y 14 privadas que atienden en su mayoría la demanda total de nuevos graduandos a nivel diversificado.

Entre las distintas opciones se ofrecen técnicos con especialidad superior que cubren en su mayoría, tres años de educación, mientras que las distintas licenciaturas e ingenierías optan por cinco años de preparación académica. Cada una de las distintas carreras brinda la opción a sus estudiantes de obtener especialidades entre maestrías y doctorados, respectivamente.

El médico guatemalteco con una maestría en Nutrición, Andree Sandoval, quien además labora como profesor asociado de Patología general y de Inducción a la clínica en la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud en la Universidad Rovira i Virgili (URV), en Tarragona, España; comenta: “Creo que la oferta universitaria en Guatemala responde a las necesidades del país; sin embargo, pese a que existe una oferta relativamente variada, es poco especializada”.

Según Sandoval, la demanda debería regirse por profesionales capaces de suplir las demandas de las nuevas necesidades a nivel mundial.  Agrega que “necesitamos ser capaces de innovar y crear nuevas oportunidades en el campo educacional. Deberíamos de enfocarnos en desarrollar nuevas tecnologías, técnicas, procedimientos o productos que nos permiten ser competitivos a escala global”.

Usac educación
Rectoría de la Universidad de San Carlos (Usac). Foto: Archivo.

Además, el facultativo y catedrático guatemalteco indica que las universidades nacionales deben procurarse recursos y acceso a tecnología para que el aprendizaje de los nuevos profesionales universitarios sea eficiente, privilegiando así la calidad sobre el precio, de manera que se puedan formar profesionales que vayan más allá de rellenar espacios y sean capaces de competir en otros países.

La distinta oferta en el país está sesgada por la economía local que permite que tan solo un pequeño porcentaje de la población tenga acceso a educación superior de calidad.

Según reportes del departamento de Registro y Estadística de la Universidad de San Carlos, presentado en junio de 2017, durante el periodo 2000-2016 se presentó un incremento del 5.44 por ciento en su población estudiantil.

El reporte más reciente de educación realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), y al cual se tiene acceso público, data de 2015, e indica que durante ese año hubo un incremento del 6.4 por ciento en los inscritos en universidades privadas del país, logrando así cubrir la educación de 155,925 estudiantes, mientras que el sector público registró 210,749 matriculados en la Universidad de San Carlos de Guatemala.

En su totalidad se pudo constatar que en 2015, el 19.3 por ciento de la población de educación superior fueron nuevos inscritos, mientras que el restante 80.7 por ciento fueron reingresos.

La falta de acceso a datos más recientes por parte de instituciones público-privadas no ha permitido constatar sus avances o retrocesos en cuanto a los nuevos inscritos a educación superior impartida por sus distintos centros en el país, en el último año.

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