ACTUALIDAD

Casi una década coleccionando memes de internet

23 julio, 2018 Isabel Soto

Hace nueve años la Biblioteca Nacional de España emprendió la creación de un fondo documental integrado por memes descargados de internet.

La iniciativa respondió a la comprensión de que estos constituyen una fuente relevante de la imagen de la sociedad, la historia y la cultura de nuestro tiempo.

Con base en esa visión, comenzó la búsqueda, clasificación y procesamiento científico de las fotos o dibujos de carácter chistoso que circulan por las redes sociales.

Casi siempre estos van acompañados de una frase orientada a describir de forma breve un concepto relacionado con temas políticos, deportivos, sociales, culturales u otros en boga.

Pero recopilar información en internet no es una tarea sencilla.

Por ello, la Biblioteca Nacional de España ingresó en 2013 en el Consorcio Internacional para la Preservación de Internet (IIPC, en sus siglas en inglés).

Este es un organismo internacional que se dedica a mejorar las herramientas, estándares y prácticas de almacenamiento web en el mundo.

Y también a promocionar la colaboración internacional y el uso de los archivos web para la investigación y la conservación del patrimonio cultural.

El IIPC fue creado en julio de 2003 en la Biblioteca Nacional de Francia.

Memes a la orden del día

El calificativo meme surgió con base en la tesis mémetica de la transmisión cultural, concebida por el británico -nacido en Kenia- Richard Dawkins.

En su obra «El gen egoísta» (1976), el etnólogo y zoólogo nombró de ese modo a la unidad mínima de información que se puede transmitir.

Años después, al expandirse el fenómeno de los memes por las redes, Dawkins los describió como «el secuestro de la idea original».

Y señaló que, incluso, el concepto había evolucionado por sí mismo. En la actualidad se generan de 60 a 70 memes

 

nuevos en internet alrededor del mundo.

La mayoría de ellos fracasa y no llega a ser visto por más de cuatro o cinco personas.

Sin embargo, otros alcanzan audiencias milmillonarias y se convierten, fugazmente, en una especie de estrellas de la red.

Pero para evitar que se pierdan cuando pasen de moda, allí estará la colección de la Biblioteca Nacional de España.

Comentarios

comentarios



RELACIONADOS