ACTUALIDAD

Monjas rompen el silencio: señalan al clero de usarlas como sirvientas

Monjas
3 marzo, 2018 Agence France-Presse

Varias monjas denunciaron este viernes 2 de marzo la explotación de las religiosas dedicadas a las tareas domésticas al servicio de los jerarcas de la Iglesia, crítica que irrumpe una semana antes del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo.

En la edición de marzo de la revista mensual “Mujeres Iglesia Mundo”, que se entrega el primer viernes de mes con el diario del Vaticano, L´Osservatore Romano, las religiosas Marie, Paule y Cécile decidieron romper el silencio.

Puedes leer: ¡Escándalo! Vaticano confirma investigación contra iglesia en Honduras

Algunas hermanas, empleadas al servicio de los hombres de la Iglesia, se levantan al amanecer para preparar el desayuno y se van a dormir una vez que la cena se ha servido, con la casa en orden, la ropa lavada y planchada”, describe Marie, llegada a Roma desde África hace veinte años. 

“En ese tipo de servicio, las hermanas no tienen un horario preciso y reglamentado, como en el mundo laico, y su retribución financiera es aleatoria, a menudo muy modesta”, denuncia, entristecida al ver que en muy pocas ocasiones se las invita a compartir mesa con aquellos a quienes sirven.

“¿Es normal que un consagrado se haga servir de esta forma por otra consagrada?”, se pregunta Marie, al constatar que las monjas se dedican casi sistemáticamente a las tareas domésticas en el universo de la Iglesia.

En muchas ocasiones, son las superioras de la orden las que pagan los cuidados de los parientes enfermos de las monjas de África, Asia o América Latina o los estudios de sus hermanos, por lo que “las religiosas se sienten en deuda, amordazadas, y entonces se callan”.

Monja

Abusos de poder

Las monjas que se enferman suelen ser enviadas de vuelta a sus congregaciones, y los hombres de la Iglesia las reemplazan “como si fueran intercambiables”, cuestiona Paule. También menciona la suerte de una religiosa doctora en teología y enviada, sin más explicación, a “lavar platos”, o el de una profesora que pasó a ser la encargada, tras cumplir los 50 años, de abrir las puertas de una parroquia.

Somos herederas de una larga historia, la de San Vicente de Paul y de todas las personas que fundaron congregaciones para los pobres en un espíritu de servicio y de entrega”, señala por su parte Cécile, profesora sin contrato.

En mayo de 2016, el papa Francisco aconsejó a la Unión Internacional de Superiores Generales que “cuando se les pida una cosa que denote más servidumbre que servicio, tengan la valentía de decir que no”, aunque advirtió que no había que “caer en el feminismo”.

No obstante, pese a haber nombrado a mujeres laicas o religiosas para algunos puestos de autoridad en el Vaticano, el papa Francisco sigue la tradición católico-romana que prohíbe la ordenación de mujeres, pese a la creciente disminución de sacerdotes.

 

Comentarios

comentarios



RELACIONADOS