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Parte de un cohete espacial a la deriva se estrellará con la Luna

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Una parte de un cohete que ha estado dando vueltas por el espacio durante años chocará con la luna el viernes, y será la primera vez que un trozo de basura espacial se estrelle involuntariamente contra la superficie lunar.

Se espera que golpee la luna alrededor de las 7:26 a.m. ET a unas 5.500 millas por hora (8.851 kilómetros por hora), pero el evento no será visible desde la Tierra porque se espera que el impacto tenga lugar en el otro lado de la Luna.

«Si fuera observable, lo cual, lamentablemente, no lo será, veríamos un gran destello, polvo y fragmentos de cohetes desintegrados, guijarros y rocas arrojadas, algunas a cientos de kilómetros», dijo Bill Gray, un investigador independiente centrado en la dinámica orbital y desarrollador de software astronómico. Fue el primero en detectar la trayectoria del cohete propulsor.

La única forma de saber exactamente dónde impacta el cohete es a través de imágenes. El Orbitador de Reconocimiento Lunar de la NASA no estará en condiciones de observar el impacto mientras ocurre, dijo la agencia.

Sin embargo, el equipo de la misión del orbitador está evaluando si se pueden realizar observaciones de cualquier cambio en el entorno lunar asociado con el impacto y luego identificar el cráter formado por el impacto.

«Este evento único presenta una emocionante oportunidad de investigación», dijo la NASA en un comunicado enviado por correo electrónico.

«Luego del impacto, la misión puede usar sus cámaras para identificar el sitio del impacto, comparando imágenes más antiguas con imágenes tomadas después del impacto. La búsqueda del cráter del impacto será un desafío y podría llevar semanas o meses».

El orbitador Chandrayaan-2 de la India también podría localizar el cráter de impacto, que podría tener hasta 65 pies (20 metros) de diámetro, dijo Gray.

Estará lejos de ser el único cráter de la luna, que no tiene atmósfera protectora. Esto significa que los cráteres de impacto ocurren naturalmente cuando son golpeados por objetos como asteroides, lo cual ocurre con regularidad. Los cráteres también han resultado de naves espaciales que se estrellaron deliberadamente contra la luna.

Existe la posibilidad de biocontaminación en el lugar del accidente, ya que las piezas del cohete no son estériles cuando se lanzan, dijo David Rothery, profesor de geociencias planetarias en la Universidad Abierta del Reino Unido.

«La mayoría de los microbios habrán muerto, pero tal vez no todos. Probablemente no se van a reproducir, pero es un riesgo muy pequeño», dijo.

Origen poco claro

El origen de la parte del cohete no está claro. Gray lo identificó inicialmente como la etapa del cohete SpaceX Falcon que lanzó el Observatorio Climático del Espacio Profundo de EE.UU., o DSCOVR, en 2015, pero luego dijo que se había equivocado y que probablemente era de una misión lunar china de 2014, una evaluación con la que estuvo de acuerdo la NASA.

Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China negó que el propulsor fuera de su misión lunar Chang’e-5 y dijo que el cohete en cuestión se quemó al volver a entrar en la atmósfera terrestre.

Ninguna agencia rastrea sistemáticamente los desechos espaciales tan lejos de la Tierra, y la confusión sobre el origen de la etapa del cohete ha subrayado la necesidad de que las agencias oficiales controlen más de cerca la basura del espacio profundo, en lugar de depender de los recursos limitados de particulares y académicos.

Sin embargo, los expertos dicen que el mayor desafío es la basura espacial en la órbita terrestre baja, un área donde puede chocar con satélites en funcionamiento, crear más basura y amenazar la vida humana en naves espaciales tripuladas.

Hay al menos 26 mil piezas de basura espacial en órbita alrededor de la Tierra que son del tamaño de una pelota de béisbol o más grandes y podrían destruir un satélite en caso de impacto; más de 500 mil objetos del tamaño de una canica, lo suficientemente grandes como para causar daños a naves espaciales o satélites; y más de 100 millones de piezas del tamaño de un grano de sal, pequeños desechos que, sin embargo, podrían perforar un traje espacial, según un informe de la NASA emitido el año pasado.

*Con información de CNN