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“Patria” y las dos caras de una historia

5 octubre, 2018 Redaccion Contrapoder

Cuando son novelas que se desarrollan o ambientan dentro del marco de un conflicto suelen ser subjetivas: el autor toma una postura política, un individuo o un acontecimiento que formó parte de esa historia y nos cuenta lo acontecido.

Por ejemplo, la novela Éxodo, de Leon Uris, se desarrolla por medio del protagonista Ari Ben Canaan y seguimos su travesía para planear la fuga y más adelante el éxodo que vivieron miles de judíos sobrevivientes del holocausto hasta el nacimiento del Estado de Israel. Es una hermosa novela y es imposible no sentir empatía por lo que sufrió ese pueblo.

Sin embargo, no es una historia objetiva porque nos está narrando lo que les sucedió a los protagonistas que representan únicamente a una facción del conflicto, y una historia real tiene demasiadas aristas por considerar.

El momento en que leí el libro Patria, de Fernando Aramburu, me di cuenta de que sí es posible crear una novela objetiva que muestre todas estas aristas, pero el autor debe ser una persona honesta y totalmente entregada a la búsqueda de la verdad.

Patria está ambientada en una pequeña ciudad del País Vasco en donde ETA y la izquierda nacionalista imponen un régimen de represión y terror en una sociedad cerrada de valores tradicionales y conservadores. La novela abarca desde los años del posfranquismo hasta el cese de la actividad armada de ETA en el 2011. Vivimos la historia a través de dos familias que han sido marcadas por el conflicto de maneras muy distintas y a la vez entrelazadas. Vivimos de cerca el fanatismo por un ideal que justifica el uso de la violencia y hasta los asesinatos más atroces, la cobardía, el miedo, la indiferencia y la ingenuidad.

La novela es narrada en primera persona por cada uno de sus personajes. Son capítulos cortos que nos podrían dar la impresión de ser pequeños cuentos que se entrelazan en el hilo de la historia principal. A través de estos personajes vemos el lado humano del conflicto y en sus intervenciones podemos percibir el todo de lo que aconteció. Esta no es una historia política, el autor es un maestro en dejar por fuera la carga ideológica, pero se desarrolla dentro de un conflicto político y social. Al hacerlo nos muestra las dos caras de la historia.

¿Por qué es una lectura relevante? Porque el libro habla de una sociedad polarizada y es precisamente lo que estamos viviendo. Si bien el conflicto armado en Guatemala ya terminó, la polarización y la violencia derivadas del fanatismo comienzan a resurgir y solo van en aumento. La gran mayoría de libros que hablan del tema pretenden adoctrinar, en vez de exponer lo sucedido. No hay objetividad, están sujetos a una agenda política e ideológica que representa a las partes involucradas. Y por ello las juventudes no desean leer estos libros en los que siempre hay un bueno contra un malo, que depende de la ideología del autor.

En Patria, de Aramburu, no hay ni buenos ni malos, simplemente seres humanos que reaccionaron a los acontecimientos por la forma en la que les tocó vivirlos. Ojalá algún autor nacional se diera a la tarea de narrar una historia del conflicto armado con la valentía y el desapego ideológico con el que lo hace Aramburu.

Por Carmina Valdizán

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