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¿Qué hacer ante una quemadura?

2 noviembre, 2018 Marco Sajquin

Es muy importante distinguir los diferentes tipos de quemadura. Las de primer grado se caracterizan por enrojecimiento de la piel y posterior descamación, y en ellas se ve afectada la parte superficial de la piel (epidermis). Los síntomas que le acompañan pueden ser dolor y escozor, pero no se afecta la sensibilidad.

Las quemaduras de segundo grado afectan a la dermis y por tanto son más profundas, según explica la dermatóloga de la Clínica Universidad de Navarra, Irene Palacios. Suelen incluir ampollas y, en los casos más graves, pérdida de sensibilidad y disminución de la sudoración por afectación de las glándulas sudoríparas.

Las quemaduras de tercer grado afectan todo el espesor de la capa cutánea. Cuanto más profunda es la quemadura, mayor es proceso de cicatrización, que en este caso dejará huella de la lesión.

Una quemadura, como cualquier herida, debe estar siempre lo más limpia posible. A no ser que su médico le indique lo contrario por las características de la lesión, se recomienda limpiar las heridas con agua y jabón una o dos veces al día, secar bien y después aplicar el tratamiento que le hayan indicado.

“Aunque las quemaduras superficiales de primer grado no suelen dejar cicatriz residual, es recomendable evitar la exposición solar, ya sea con apósitos mientras la herida esté abierta, como con protector solar 50 una vez la herida haya sanado. Pero se recomienda no aplicar crema protectora sobre la piel abierta”, asegura la especialista de la Clínica Universidad de Navarra.

Si hay una ampolla y se abre, el suelo de esta queda expuesto y, por lo general, es recomendable añadir una crema antibiótica para prevenir una infección. “Sin embargo, la última decisión sobre este tratamiento la tendrá su médico, que prescribirá lo más adecuado en cada caso”, agrega Palacios.

Otro caso es la producida por agua hirviendo. Se recomienda inicialmente aplicar agua fría durante al menos 20 minutos para intentar disminuir el daño térmico local. “Si la ropa permanece pegada a la herida, se debe acudir al médico de inmediato, porque es un indicio de que la quemadura es profunda y existe un mayor riesgo complicaciones”, añade.

Por otro lado, las quemaduras solares, si son leves, pueden tratarse con un corticoide tópico de mediana potencia, y aplicación de vendajes fríos y húmedos. También, cremas hidratantes, aunque es preferible emplear las de composición más sencilla y de uso médico, sin perfumes ni conservantes.

“En casos más graves puede ser necesaria atención médica para rehidratación o control de posibles infecciones”, concluye la dermatóloga consultada.

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