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¿Quieres ser un astrónomo aficionado?, estos son los pasos a seguir

24 junio, 2017 Marco Sajquin

Si eres aficionado del Universo pon atención a esta nota, pues te daremos algunos consejos para que te inicies como astrónomo aficionado.

Aprender a ver

Ante todo, los expertos recomiendan tener la curiosidad básica para empezar a indagar en libros o Internet para aprender la teoría básica. Luego, vienen los sacrificios.

“La disciplina requiere sacrificar horas de sueño, pues por lo común se hace de noche, aunque también hay otras ramas en las que, por ejemplo, se estudia el sol”, comenta Carlos Archila del Club de Astronomía y Astrofotografía de Guatemala.

Por tanto es una disciplina que empieza cuando cae la tarde y se termina hasta el amanecer. A decir de Archila, el mejor lugar para observar es la terraza o el jardín de nuestra casa.

“Primero tiene que ser un lugar seguro, y libre de contaminación lumínica, en un cielo despejado”, señala Archila. De noviembre a febrero es la época ideal en el país para observar las estrellas.

A decir del Club de Astronomía y Astrofísica Aq’ab’al,  el primer paso es aprender ha identificar algunos elementos en la bóveda celeste como la estrella polar, las constelaciones, las estrellas más brillantes y los planetas. “Se pueden encontrar mapas en formato físico y digital”, añaden.

Y las zonas del país en donde el cielo es más oscuro: Jutiapa, Los Cuchumatanes, Sololá, Zacapa y Totonicapán, entre otros. “La paciencia es una de las principales virtudes que hay que tener en este oficio, pues incluso en verano, cuando se supone que el cielo está despejado, a veces solo se puede ver por poco tiempo un astro”, explica el experto consultor José Calvillo.

El equipo

La primera herramienta es la vista, y para comenzar, lo recomendable es adquirir binoculares de 20X50 que permite ver las galaxias o cúmulos de estrellas, la Luna, los anillos de Saturno y los satélites de Júpiter, por ejemplo.

“Cuando ya se le adquiere un gusto, se puede comprar el telescopio, que el más común es el reflector de 4 pulgadas de apertura, o si no un refractor de 80 a 90 milímetros de apertura”, explica Archila. La clave es que a mayor apertura, se puede observar a gran distancia y en mejor calidad. Luego es necesario cuidarlo y darle un buen lugar para guardarlo.

“Los refractores son de fácil mantenimiento e ideales para la observación terrestre, de la luna, planetas y, en general, para los cuerpos más luminosos del cielo; y los reflectores para la observación de objetos difusos, nebulosas, galaxias, pero son más difíciles de cuidar”, reitera el Club Aq’ab’al.

Para comprar uno, Calvillo pone de ejemplo 2 kits que se encuentran en el mercado local: uno marca Tasco con trípode pequeño de 50 milímetros de apertura a Q535; y otro marca Celestron, de mejor calidad, a Q790 con un trípode grande para poder ubicarlo en el piso. “Incluso algunos modelos de marca Celestron tienen mapas incorporados para ubicar lo que se quiere en el cielo”, detalla Calvillo.

“En las tiendas en donde se ofrecen nuestros productos, brindamos asesoría a los clientes y los referimos a la Asociación Guatemalteca de Astronomía, para que puedan guiarlos”, detalla. Aquí puedes ver un gran catálogo de equipos que ofrece.

Para usarlo también hay que aprender a usar las monturas; la azimutal, más sencilla, pues solo se mueve de vertical a horizontal y viceversa; mientras que la ecuatorial usa coordenadas geográficas. Pero no te asustes, si necesitas asesoría, puedes acercarte al Club Aq’ab’al.

Un siguiente paso, pero ya más profesional, es la fotografía, que requiere mejor inversión y experiencia.

Con un cielo a cuestas

Como grupo, el Club de Astronomía y Astrofotografía visita lugares fuera de la capital para incentivar a la disciplina. “Visitamos Huehuetenango y Quetzaltenango para difundir la investigación en los niños, y nuestro objetivo es que la materia sea algún día aceptada en la educación formal”, declara Archila.

Por su parte Calvillo declara: “En Guatemala hay un gran auge de esta afición, en la cual contribuyen las universidades, clubes y asociaciones”.

O si lo deseas, puedes integrarte a un club. “La ventaja es contactar con profesionales que nos pueden resolver dudas de manera más fácil”, señala el club Aq’ab’al.

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