O tal vez tú seas de los que incurren en ello y no reparas en prepararte para cualquier eventualidad.

Entonces viene la tragedia, cuando compruebas que tienes el closet lleno de ropa y nada para almorzar.

Y lo peor, el monedero está vacío, tu cuenta del banco casi en cero y los servicios básicos pendiente de pago.

«¡Ah, si hubiera hecho bien mis cuentas!», sin duda pensarás.

Sugerencias para vivir sin preocupaciones

Entonces es la hora de despertar y hacer algo pronto.

Ya sabemos que “Roma no se hizo en un día”, pero puedes comenzar por algunas previsiones:

1. No lo consideres un estilo de vida.
Vivir al día es casi un deporte extremo.
Genera enormes cantidades de estrés innecesario y hasta noches de insomnio.
Además, los imprevistos pueden dejarte desprotegido y vulnerable ante cualquier tentativa de resolver el déficit.

2. Guarda las facturas y haz cuentas.

Cada factura cuenta para determinar en qué estás invirtiendo sin necesidad.

Estas y los estados de cuenta de los bancos revelan dónde están los excesos.

Por eso tienes que repasarlos, hacer cuentas y programar tus posibles gastos.

3. Prueba alternativas de gastos.

Ninguna persona nace experta en ahorrar. Diseña estrategias y experimenta distintos presupuestos.

Quita de aquí, suma allá e intenta visualizar en qué has estado gastando, en qué quisieras hacerlo y cómo lo lograrás.

Cada ajuste te dará la oportunidad de dedicar más recursos a lo que disfrutas y, por supuesto, para ahorrar.

4. Terceros culpables.

Cuando tienes pareja, cuentas con un tercero al que culpar de tus gastos, aunque no siempre sea cierto.

Pero si no la tienes, igual debes tomar precauciones para no hacer de tus amigos los supuestos responsables de tus erogaciones.

Ese tercero que también pueden ser tus tarjetas es el que debes considerar con más cuidado.

¿Crédito o débito? La segunda, porque ese dinero es con el que cuentas y no te endeudarás con intereses.

5. Fuentes alternativas de ingresos.

Piensa de una vez en buscar un plan B, C o D.

Deja de escudarte en el tiempo o en tu falta de capacidad para emprender.

Probablemente trabajarás más, pero generarás ahorro y tendrás ese colchoncito maravilloso en el que podrás arrebujarte en época de apuros.

La clave está en nunca rendirse y persistir. Todo se puede lograr en esta vida si te lo propones.

¡Adelante!