La Presidencia aseguró que al MP “le duele la verdad” sobre supuestas fallas en la justicia y la criminalización política. El MP rechazó las acusaciones y defendió su independencia, mientras Arévalo pide la destitución del juez Orellana por presunta conspiración contra la democracia.
Tras el pronunciamiento del Ministerio Público (MP), que acusó al presidente Bernardo Arévalo de intentar interferir en la acción penal y procurar impunidad, la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia respondió que la reacción del ente investigador “solo demuestra que el mensaje les dolió porque dijo la verdad”.
El Ministerio Público, por su parte, publicó un comunicado el 26 de octubre en el que rechazó “categóricamente” las declaraciones de Arévalo, calificándolas de “falsas y malintencionadas”. En su postura, el ente investigador recordó que la Constitución le otorga autonomía para investigar delitos y garantizar el cumplimiento de la ley “sin subordinación alguna”.
Según el MP, las palabras del mandatario evidencian un intento por desacreditar a la institución y frenar investigaciones que involucran a funcionarios del Ejecutivo.
El intercambio de señalamientos ocurre luego de que Arévalo solicitara a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) la destitución del juez Fredy Orellana, a quien acusa, junto con la fiscal Porras, de intentar un “golpe de Estado” mediante resoluciones judiciales dirigidas a deslegitimar al partido Movimiento Semilla.
Por Andrea Palacios







