En ALas845 hablamos de, “Aranceles y realidad comercial: ¿Éxito diplomático o desafío pendiente para Guatemala?”.
Los invitados fueron Erick Coyoy, exministro de Economía; y Miguel Gutiérrez, economista y exasesor para el RD-CAFTA por parte de SIECA (2001–2003).
Gutiérrez recordó que en el referido tratado de comercio tuvieron que “improvisar” y dijo que no se implementaron “redes de información”.
“Un tratado de libre comercio, lo peor que se puede decir es que no. No son perfectos, pero hay siempre que tener la madurez como país para sacarle el jugo”, dijo.
Por su lado, Coyoy dijo que Estados Unidos no hace “concesiones” y recordó que las reglas son las mismas de años anteriores. “Guatemala no tiene estrategia comercial. La capacidad para aprovechar los acuerdos comerciales no las tenemos. Fueron pequeños productores agrícolas los que quedaron fuera del beneficio de los aranceles”, señaló.
Gutiérrez indicó que la forma de negociar de Trump es la “capitulación” de la Organización Mundial del Comercio y resaltó diferencias entre algunas naciones que sí pueden rechazar algunas imposiciones. “Hay países que efectivamente tenían la capacidad de plantarse. Para Guatemala es un tercio las exportaciones. El tipo de relación que hay con Guatemala nos obligó a dialogar”, expresó.
Coyoy, sobre los productos que corren riesgos, dijo esperar qué acciones se tomarán desde el gobierno para apoyar a los productores pequeños. “EE. UU. ya había asegurado que tenía déficit comercial agrícola con Guatemala. Derivado del CAFTA el país logró aprender a exportar vegetales pero ahora quedan casi fuera. El 10 % lo tendrá que absorber el productor. No digo que se debe subsidiar, pero es el gobierno el que debe decir qué se debe hacer. Haber firmado el acuerdo fue un logro parcial, pero el gran reto es cumplir con los compromisos que se tomaron”, señaló.
Gutiérrez dijo que el tratado de libre comercio no fue solo una pérdida para el país, pero resaltó que “no se tomaron en cuenta los alcances”.
“Corrió un poquito el síndrome de la inefabilidad, que los funcionarios se creen infalibles por ser un servicio social. Al parecer algunos lobistas mexicanos tuvieron que ver en esta negociación de los aranceles porque ven una amenaza. Nuestro sector de berries es mejor que el de ellos, por ejemplo. Creo que fue un error no incorporar a los negociadores del RD CAFTA. Creo que ahora se están enterando que México parece que tuvo que ver en este resultado. Pero no queda la duda de la buena voluntad de quienes negociaron”, dijo.
El experto añadió que se trata de una contrariedad, pues si Estados Unidos busca reducir la migración, no debió afectar a estos pequeños productores. “Cometieron un error y además hay que decirles a los amigos mexicanos que sí es cierto que somos mejores, pero no vamos a crecer más”, señaló.
Coyoy agregó que existen 6 temas en el acuerdo comercial con EE. UU., resaltando la facilitación de trámites. “Ojalá la simplificación alcance a este pequeño productor; está la propiedad intelectual, y ojalá que el Gobierno ya esté hablando con el Congreso porque requiere legislación sí o sí. Además, los estadounidenses piden que no se pongan impuestos al comercio digital, algo que la SAT ya quería establecer. Lo que resalta es que no hay cronograma específico, y puede ser que en 3 meses estemos con un funcionario estadounidense somatando la mesa. Cualquiera puede decir que no se está cumpliendo y regresar los aranceles”, señaló.
En relación a la digitalización, Gutiérrez dijo que hay una idea de centralización, pero en algunas entidades ya hay muchos avances.
“Veo con cierta ventaja de que no haya calendario. No pareciera al menos de que se va a poner Estados Unidos muy exquisito en el tiempo. Creo que fue un término inteligente por parte de los negociadores del lado guatemalteco el no comprometerse en calendarios”, señaló.
Gutiérrez dijo que en cuanto al nombramiento de embajador estadounidense, no hay que esperar que sea pronto, pues “estamos en la cola” de las nominaciones. “Pero el encargado de negocios viene envestido casi como embajador. Sería bueno lograr que se pueda adherir a reducir este porcentaje con el argumento que no se maltrate a nuestras mujeres rurales. Es muy sencillo pues es evidente”, explicó.









