La tensión política y social mantiene en incertidumbre al municipio de Santiago Atitlán, tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia que ordena reinstalar como alcalde a Francisco Coché, decisión que ha generado rechazo entre pobladores y autoridades locales.
El conflicto se remonta a septiembre de 2025, cuando durante una asamblea comunitaria vecinos exigieron la renuncia del jefe edil por supuestas irregularidades en su gestión.
Posteriormente, tras una resistencia de 39 días liderada por autoridades Tz’utujiles, el Tribunal Supremo Electoral lo removió del cargo y acreditó en su lugar al concejal primero, Andrés Ajuchán.
Sin embargo, hace dos días la Corte Suprema de Justicia resolvió a favor de Coché y ordenó su reinstalación, por lo que el máximo ente electoral le permitió retomar sus funciones.
Según información de la Policía Nacional Civil, pobladores permanecen concentrados en el parque central y no han permitido el ingreso del alcalde para asumir nuevamente el cargo. Aunque en las primeras horas del día los accesos al municipio estuvieron cerrados, posteriormente fueron habilitados; no obstante, la presencia de vecinos en el centro de la localidad continúa.
Tras una asamblea del Concejo Municipal y de las autoridades ancestrales, el cargo había sido declarado vacante, por lo que el funcionario no retomó funciones en su momento. Los concejales y síndicos actuales han manifestado públicamente su rechazo al regreso de Coché, lo que anticipa que la tensión en el edificio municipal podría persistir.
Por su parte, el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) emitió un comunicado en el que recomienda evitar visitar el municipio debido a la situación de orden público. No obstante, algunos pobladores aseguraron que la situación no afecta su relación con los visitantes y reiteraron que Santiago Atitlán continúa siendo un territorio pacífico.
Aunque el paso hacia el municipio se encuentra habilitado por ahora, las autoridades advierten que el escenario podría cambiar si se producen intentos de desalojo o si el alcalde intenta asumir el cargo de manera presencial, en medio de un clima que sigue siendo incierto.
Por Renato Martínez







