El precio del combustible vuelve a subir en Guatemala y el impacto ya empieza a sentirse en el bolsillo de la población.
Este miércoles se registró un nuevo incremento en distintas estaciones del país. En el área metropolitana, la gasolina superior se ubica en Q37.49 por galón, la regular en Q36.49 y el diésel alcanza los Q39.49, siendo este último el que más presiona los costos del transporte.
El alza no es aislada. Solo entre el 12 y el 18 de marzo, los precios acumulan aumentos de hasta Q4.84 en el diésel, lo que encarece directamente el traslado de productos, alimentos y servicios.
¿En qué se traduce esto para la población? En un posible efecto en cadena: pasajes más caros, aumento en el precio de productos básicos y mayor presión sobre el gasto diario de los hogares.
Detrás de este comportamiento está el contexto internacional. La tensión en Medio Oriente ha generado incertidumbre en el mercado petrolero y ha afectado rutas clave de suministro, elevando los precios a nivel global.
Mientras tanto, el Ministerio de Energía y Minas reporta precios de referencia más bajos que los observados en estaciones, lo que también abre brecha entre lo sugerido y lo que realmente paga el consumidor.
El escenario apunta a que, si la tendencia continúa, el impacto no solo se quedará en las gasolineras, sino que se trasladará a toda la economía.
Redacción por Brandon Montenegro







