Autoridades guatemaltecas localizaron un complejo clandestino presuntamente utilizado para el procesamiento de cocaína en Ayutla, San Marcos, el cual, según el Ministerio de la Defensa, tendría la capacidad de desarrollar distintas fases de producción de la droga dentro del mismo lugar.
El ministro de la Defensa, Henry Saenz, informó este miércoles sobre la localización de un complejo clandestino presuntamente utilizado para el procesamiento de cocaína en Zanjón San Lorenzo, Ayutla, San Marcos, el cual, según las autoridades, sería el laboratorio de narcotráfico más grande encontrado en Guatemala en los últimos 15 años.
El hallazgo ocurrió durante allanamientos realizados por el Ejército de Guatemala, en coordinación con el Ministerio Público y la Policía Nacional Civil, en un área cercana a la frontera con México. De acuerdo con el funcionario, la operación se trabajó bajo reserva durante aproximadamente un año y medio.
Según las autoridades, el sitio contaba con infraestructura para desarrollar distintas fases de producción de cocaína, desde el procesamiento inicial de componentes derivados de la hoja de coca hasta el refinamiento y empaquetado final de la droga.
Saenz indicó que el complejo estaba conformado por varias propiedades conectadas entre sí y señaló que, hasta el momento, únicamente había sido inspeccionado el primer inmueble, por lo que las diligencias continúan en desarrollo.
Como parte del operativo, las fuerzas de seguridad reportaron la captura de ocho personas. Además, fueron decomisadas armas de fuego, municiones, equipo de comunicación, dispositivos electrónicos y dinero en efectivo.
Entre los indicios localizados figuran 14 fusiles de asalto, tres pistolas calibre 9 milímetros, más de 300 cartuchos útiles, radios de comunicación, teléfonos celulares, memorias USB y documentación personal, incluidas identificaciones guatemaltecas y mexicanas.
Las diligencias en el área continúan y las autoridades no descartan que el decomiso aumente conforme avancen las inspecciones en los inmuebles vinculados al caso.
Por Jonathan Hernández







