El Mundial 2026 sumó otro capítulo histórico con la ceremonia de apertura celebrada en Canadá, país que por primera vez recibe partidos de una Copa del Mundo. Después del acto inaugural realizado en México, la atención se trasladó a Toronto, donde el BMO Field se convirtió en el escenario de una noche cargada de música, emoción y simbolismo.
La ceremonia canadiense no solo sirvió como antesala del encuentro entre Canadá y Bosnia y Herzegovina, también representó la entrada oficial del país anfitrión a la historia mundialista. En una edición inédita, organizada por tres naciones, Toronto asumió su papel con una puesta en escena que destacó la diversidad cultural y el carácter global del torneo.
William Prince fue el encargado de abrir el acto con un mensaje centrado en la unidad, la convivencia y la importancia de celebrar las distintas identidades que forman parte de la Copa del Mundo. Sus palabras marcaron el tono de una ceremonia pensada para reflejar el espíritu multicultural de Canadá y de una ciudad como Toronto, acostumbrada a reunir comunidades de distintas partes del mundo.
Uno de los primeros momentos llamativos llegó con la aparición de Alessia Cara, quien sorprendió al público al salir desde el interior de un enorme balón dorado colocado en el centro del campo. La música continuó con Nora Fatehi, encargada de interpretar “Siir Siir”, uno de los temas de la banda sonora oficial del torneo. Más adelante, Jessie Reyez y Elyanna compartieron escenario con “Illuminate”, en otro de los números que acompañaron la celebración.
🇨🇦🏟️ La inauguración del Mundial 2026 en Toronto estuvo marcada por símbolos de la identidad canadiense. Una ballena gigante, una esfera inspirada en el trofeo y la participación de pueblos indígenas destacaron en una ceremonia que celebró la diversidad cultural, la naturaleza y… pic.twitter.com/Jzu69mm7lh
— Canal Antigua (@CanalAntigua) June 12, 2026
La ceremonia también tuvo un momento de alto valor simbólico con el desfile de las banderas de las 48 selecciones participantes. El recorrido sobre el césped convirtió al estadio en una postal mundialista y reforzó el mensaje de unión entre países, culturas y aficiones en una Copa del Mundo que por primera vez se disputa en tres sedes.
El punto más esperado de la noche llegó con la aparición de Michael Bublé. Rodeado por las banderas de las selecciones participantes, el cantante canadiense interpretó “Bring It On Home to Me” desde el centro de la cancha, en una presentación que conectó con el público y dio un sello local a una ceremonia de alcance mundial.
En la parte protocolaria, el himno de Bosnia y Herzegovina fue interpretado por el violinista Aleksandar Gajic, mientras ambas selecciones permanecieron formadas sobre el terreno de juego. El cierre emotivo estuvo a cargo de Alanis Morissette, quien interpretó “O Canada” antes del inicio del partido.
Con la ceremonia concluida, Canadá y Bosnia y Herzegovina quedaron listos para disputar el segundo partido inaugural del Mundial 2026. Para Toronto, la noche significó mucho más que el inicio de un encuentro: fue la confirmación de su lugar en la historia de la máxima fiesta del fútbol.











