Un informe regional presentado en Guatemala advierte que las democracias latinoamericanas enfrentan crecientes desafíos para responder a las demandas ciudadanas y fortalecer la confianza en las instituciones.
¿Qué necesita una democracia para responder a las expectativas de la población?
Esa es una de las preguntas que plantea el informe “Democracias Bajo Presión: Reimaginar los futuros de la democracia y el desarrollo en América Latina y el Caribe”, presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Gobierno de Guatemala.
El estudio analiza la relación entre democracia, desarrollo humano y capacidad estatal, y concluye que estos tres elementos están estrechamente vinculados.
Según el documento, las democracias de la región enfrentan presiones derivadas de la desigualdad, la polarización política, la desconfianza en las instituciones y las dificultades para ampliar las oportunidades de desarrollo.
Además, señala que uno de los principales retos para los gobiernos es responder de forma efectiva a las demandas ciudadanas en un contexto de crecientes expectativas sociales.
Durante la presentación, realizada en el Palacio Nacional de la Cultura, también se abordó el caso de Guatemala. El presidente Bernardo Arévalo afirmó que la experiencia reciente del país refleja la importancia de la participación ciudadana en los procesos democráticos y destacó que el país atraviesa una etapa de cambios institucionales tras las elecciones de 2023 y otros procesos de renovación de autoridades.
Por su parte, la subsecretaria general de las Naciones Unidas y directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, indicó que el informe busca abrir una discusión sobre el futuro de la democracia y las transformaciones necesarias para fortalecer la gobernabilidad en la región.
Según la funcionaria, los Estados enfrentan el desafío de construir instituciones capaces de responder a las expectativas ciudadanas y generar condiciones para un desarrollo más inclusivo y resiliente. El informe reúne diagnósticos, evidencia y propuestas orientadas a fortalecer la capacidad estatal y mejorar la respuesta a las demandas sociales.
El documento también recoge experiencias regionales sobre procesos electorales, gobernanza, participación ciudadana y fortalecimiento institucional, con el objetivo de aportar insumos para el diseño de políticas públicas enfocadas en el desarrollo humano sostenible.
Por Jonathan Hernández











