Gobierno inauguró una nueva comisaría de la Policía Nacional Civil (PNC) en San Benito, Petén, como parte de su estrategia para reforzar la seguridad en una de las zonas más afectadas por el narcotráfico y el tráfico de personas.
Petén ha enfrentado durante años un problema que va más allá de la delincuencia: un territorio extenso, zonas de difícil acceso y una presencia policial insuficiente para cubrir una de las principales rutas utilizadas por estructuras del narcotráfico y el tráfico de personas.
Precisamente, el déficit de agentes y la necesidad de aumentar la presencia policial fueron temas analizados recientemente en Canal Antigua.
En ese contexto, este martes comenzó a funcionar una nueva comisaría de la Policía Nacional Civil en San Benito, Petén, con una ampliación considerable del personal destinado a esa región.
Según las autoridades, la sede contará con 775 agentes. Anteriormente, alrededor de 100 policías y tres subinspectores tenían bajo su responsabilidad la seguridad de tres municipios.
El aumento de agentes busca ampliar la cobertura y reducir los tiempos de respuesta en un departamento que, por su extensión y ubicación fronteriza con México, representa uno de los mayores desafíos para las fuerzas de seguridad.
Pero el aumento de personal también tendrá que traducirse en resultados. Petén continúa enfrentando delitos como robos, homicidios y extorsiones, además de la operación de estructuras vinculadas con el narcotráfico y el tráfico de migrantes.
Por Jonathan Hernández









