En ALas845 hablamos de, “Etanol E10: ¿Qué cambia para el precio y el futuro de la gasolina en Guatemala?”.
La invitada Aida Lorenzo, experta internacional en bioenergía y biocombustibles, discutió sobre la implementación del E10 (90% gasolina y 10% etanol) en Guatemala, sus implicaciones económicas, energéticas y comerciales, y el debate generado alrededor del suministro de etanol procedente de Estados Unidos.
Al inicio la experta llamó a no seguir informaciones que no cuenten con evidencias científicas, y resaltó que los importadores “decidieron donde comprar” y que las estaciones de servicio ya hicieron la limpieza de los tanques. “Hay avances y lo importante es que se implemente la ley en su totalidad, esperamos que también en este año se pase de la superior, y entonces lo que estamos haciendo ahorita es perder tiempo más con la crisis de los combustibles”, dijo.
Lorenzo añadió que Brasil comenzó a utilizar etanol en los años 70 y luego fue Estados Unidos en 1980, resaltando que existían vehículos viejos en estos países y no hubo mayores inconvenientes. “No hubo documentación de que se fundieran las mangueras u otras partes, pero podría ser que algunos vehículos tengan que cambiar algunas, pero yo me baso en la experiencia de millones de vehículos y ya hay mucha data, y es totalmente seguro hacerlo en estos países”, indicó.
Resaltó la importancia sobre que el sector privado se pronunció por las limitaciones que se están realizando en el país, a solo disponer de la mezcla en la gasolina regular. “Esto por los compromisos que hay con Estados Unidos y podrían haber pérdida de empleos y hasta aranceles, pero los importadores tienen el derecho de adquirir de dónde quieran el etanol. El consumidor tendrá el mismo derecho de llegar a la gasolinera que quiera, y poder tener este aditivo más ambiental”, dijo.
También resaltó que la implementación del etanol le quitaría 46 centavos al galón de gasolina normal, pero insistió en la importancia de que la mezcla se expanda a todos los combustibles; para, aseguró, acceder a sus atributos ambientales y económicos.
Añadió que el sector privado está pidiendo que se respete el acuerdo con Estados Unidos, porque de lo contrario se perderían empleos e inversiones, lo que “a nadie le conviene”.
Lorenzo aseguró que el proyecto “no fue sacado de la manga” porque el país también se comprometió a reducir las emisiones de gas de efecto invernadero en un plan que ha tenido un desarrollo durante años. “Cuando hablamos de descarbonizar es quitar el consumo de combustibles sólidos en lo que más se pueda. Esto se hará tanto en las motocicletas y otros, y no es algo que yo me inventé sino que hay mucha experiencia internacional”, explicó.









