La canícula extendida ya está dejando efectos en los cultivos de 135 municipios del país, una situación que podría aumentar las necesidades de asistencia en comunidades afectadas por la falta de lluvia.
Ante este escenario, se mantiene vigilancia en las zonas con mayores daños para determinar dónde será necesario elevar los niveles de alerta y activar mecanismos de respuesta.
La evaluación se realiza de forma conjunta para establecer la magnitud de las pérdidas agrícolas y las condiciones de las comunidades. El proceso incluye información del MAGA, SESAN y CONRED.
Actualmente, casi todas las municipalidades se encuentran en algún nivel de alerta, mientras continúa la identificación de los puntos con mayor impacto por la canícula.
Con los resultados de estas evaluaciones se determinará qué municipios requieren elevar su nivel de alerta y gestionar ayuda humanitaria.
La respuesta contempla acciones relacionadas con seguridad alimentaria, disponibilidad de agua, saneamiento y salud, ante una eventual prolongación de los efectos de la sequía durante 2026.
Los avances fueron conocidos durante una citación de la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca del Congreso.
Redacción por Jonathan Hernández







