El aumento del diésel comienza a trasladar presión al transporte extraurbano y ya existe una advertencia que toca directamente al usuario: un posible incremento en el precio del pasaje. En medio de este escenario, transportistas anunciaron una movilización para el miércoles 9 de septiembre.
El precio del diésel mantiene bajo presión los costos del transporte extraurbano y ahora surge una nueva advertencia: si continúa subiendo, el impacto podría llegar directamente a la tarifa que pagan los usuarios.
En medio de este escenario, transportistas anunciaron para el próximo miércoles una movilización hacia el Palacio Nacional y el Congreso de la República, donde buscarán respuestas ante el incremento de los combustibles.
La convocatoria fue anunciada por representantes de Gretexpa y Gretrucex. Serán dos caravanas que recorrerán distintos puntos de la capital.
Una saldrá de Centra Sur y avanzará por la calzada Raúl Aguilar Batres, Avenida Bolívar y sectores del Centro Histórico. La segunda partirá de Molino de las Flores y recorrerá la calzada Roosevelt y el Anillo Periférico.
Los organizadores aseguran que no pretenden bloquear ni paralizar la ciudad. Calculan la participación de unas 100 unidades y señalan que la movilización se realizará después de la hora pico.
La protesta ocurre mientras en el Congreso continúan discutiéndose alternativas para reducir el impacto de los combustibles, sin que hasta ahora se haya concretado una salida.
Entre las propuestas está la creación.
de un fondo de compensación frente a las variaciones del precio de los combustibles, mecanismo sobre el que los transportistas reclaman mayor rapidez.
Pero el punto que podría tener mayor impacto para los usuarios está en el precio del pasaje.
Los dirigentes advirtieron que si el diésel supera los 45 quetzales, contemplan aumentar un quetzal la tarifa y evaluar otro ajuste si llega a los 50 quetzales.
El combustible tampoco es el único costo señalado. El sector reporta incrementos en lubricantes, repuestos y llantas, además de una reducción en la cantidad de pasajeros.
Así, el problema deja de limitarse al reclamo de un sector: el precio del diésel presiona los costos del transporte, una movilización ya fue anunciada y el posible aumento del pasaje coloca ahora al usuario en el centro de la discusión.
Por Daniela Florián







