En las últimas semanas, Washington ha elevado el tono de sus mensajes en Guatemala y la región. Funcionarios estadounidenses han visitado el país y sostenido reuniones con el presidente Bernardo Arévalo, autoridades de Defensa y el Ministerio Público.
A esto se sumó un mensaje difundido durante el fin de semana por la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, a propósito de medidas adoptadas contra exfuncionarios de Ecuador señalados por presuntos vínculos con organizaciones criminales.
El mensaje fue directo: Estados Unidos aseguró que no tolerará la “narco-política” en el hemisferio y advirtió que nadie está exento, una postura que trasciende el caso ecuatoriano y coloca el combate a la influencia del narcotráfico sobre estructuras políticas e institucionales como parte de su agenda regional.
Paralelamente, la cooperación bilateral con Guatemala se ha concentrado en seguridad fronteriza, narcotráfico, crimen organizado y justicia.
En un país que se encamina hacia un nuevo proceso electoral, la sucesión de estos mensajes abre una interrogante: ¿qué está comunicando realmente Washington y qué implicaciones podría tener para Guatemala en el escenario preelectoral?
Profundizando sobre la crisis de los combustibles, el embajador Luis Andrade destacó que previendo lo que se viene genera frustración y puede impulsar a la desestabilización.
La finalidad de este programa buscó Interpretar el reciente lenguaje diplomático de Estados Unidos hacia Guatemala: el endurecimiento del discurso contra el narcotráfico, el crimen organizado y su posible influencia sobre los procesos democráticos.
Recuerde que puede ver esta entrevista completa a través de nuestra página de YouTube de Canal Antigua.
Redacción por Roxana de León







