Las lluvias dan un alivio temporal, pero la sequía persiste: más de 113 mil familias siguen afectadas en Chiquimula y Jutiapa.
Las lluvias ya comienzan a reflejarse en algunos ríos del país, aunque no todos muestran el mismo comportamiento.
El Insivumeh reportó variaciones en los caudales y, en la vertiente del Pacífico, siete de los 23 ríos monitoreados todavía registraban niveles bajos.
El impacto ya alcanza a miles de hogares. En 15 municipios de Chiquimula y Jutiapa, bajo alerta roja por la sequía, se contabilizan 113 mil 825 familias afectadas.
Sin embargo, la emergencia no significó ayuda inmediata. Tras elevarse la alerta, todavía debía completarse el proceso para identificar a las familias beneficiarias y definir qué asistencia recibiría cada municipio.
Y el problema también pasa por los recursos. El 16 de septiembre, el MAGA todavía esperaba Q55 millones solicitados 12 semanas antes para reforzar la asistencia alimentaria. En ese momento, solo avanzaba un traslado de Q20 millones de la Sesán, mientras se esperaba completar el resto de los fondos.
Mientras el Ejecutivo anuncia que prevé atender a 1 millón 212 mil 178 familias entre septiembre y diciembre, miles de hogares ya enfrentan pérdidas de cultivos y escasez de agua. La dimensión de la emergencia plantea una pregunta sobre la capacidad y oportunidad de la respuesta estatal frente a una crisis que no comenzó esta semana.
Por Daniela Florián







