Una serie de capturas que terminaron pocas horas después con los señalados nuevamente en libertad abrió una nueva discusión entre las fuerzas de seguridad y el sistema de justicia.
El caso más reciente está relacionado con los llamados “motoladrones”.
El Ministerio de Gobernación reportó la captura de 29 personas señaladas de cometer asaltos utilizando motocicletas; sin embargo, según el ministro Marco Antonio Villeda, 15 recuperaron su libertad por resoluciones judiciales. Entre los casos mencionados está el de alias “El Smurf”, liberado un día después de su captura.
La problemática va más allá de estos operativos. La Policía sostiene que también se han registrado casos de presuntos integrantes de pandillas que, después de ser capturados, reciben falta de mérito o medidas sustitutivas y regresan a las calles.
Ante esta situación, la PNC emitió un pronunciamiento dirigido al sistema de justicia. Asegura que ha reforzado la elaboración de partes policiales, peritajes y cadenas de custodia, además de coordinar con el Ministerio Público para presentar expedientes que respalden las capturas.
La institución pidió a los jueces valorar la gravedad de cada caso y aplicar las herramientas contempladas en la legislación, incluida la prisión preventiva cuando legalmente corresponda.
La PNC incluso advirtió que la liberación inmediata de personas capturadas está provocando malestar ciudadano y alertó sobre el riesgo de que ese descontento derive en acciones de justicia por mano propia.
El tema vuelve a colocar bajo discusión qué ocurre después de una captura: la calidad de la investigación, las pruebas presentadas por el Ministerio Público y la valoración que finalmente realizan los jueces antes de decidir si una persona permanece detenida o recupera su libertad.
Redacción Web









