El Congreso inició este martes las audiencias para analizar el proyecto de Presupuesto 2027, una propuesta que supera los Q190 mil millones y que fue presentada por el Ministerio de Finanzas mientras los diputados cuestionaron distintos aspectos de su integración, financiamiento y ejecución.
La discusión del Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para 2027 comenzó este martes en el Congreso con la primera audiencia de la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda.
La jornada arrancó con las exposiciones del Ministerio de Finanzas Públicas y del Banco de Guatemala, en medio de cuestionamientos de los diputados sobre cómo se financiará y ejecutará el monto propuesto para el próximo año.
El viceministro de Administración Financiera, Walter Figueroa, presentó la estructura del proyecto, sus principales asignaciones, fuentes de financiamiento y los propósitos planteados por el Ejecutivo.
Tras la presentación se abrió el espacio para que los legisladores cuestionaran a las autoridades de Finanzas.
Las preguntas se centraron en la composición del presupuesto y en las proyecciones utilizadas para respaldar el gasto previsto, mientras el Congreso deberá analizar si las asignaciones planteadas responden a las necesidades de las instituciones y si existe capacidad real para ejecutarlas.
La audiencia también contó con la participación de Jonathan Menkos, presidente del Banco de Guatemala, quien presentó el escenario macroeconómico que sirve de referencia para la elaboración del presupuesto.
El panorama presentado por el Banguat cobra relevancia en un momento en que los precios de los combustibles continúan teniendo efectos sobre el transporte y otros costos de la economía.
Cualquier cambio en los precios internacionales puede modificar las previsiones utilizadas para calcular ingresos, gasto y crecimiento económicos
Las audiencias continuarán en el Congreso antes de que los diputados definan si modifican la propuesta presentada por el Ejecutivo.
La Comisión de Finanzas deberá revisar no solo el monto global, sino también las asignaciones específicas, las fuentes con las que se pretende financiarlo y la capacidad de las instituciones para convertir los recursos aprobados en ejecución efectiva.
Por Jonathan Hernández







