Las remesas mantienen un flujo elevado hacia Guatemala, pero en 2026 comienzan a mostrar una desaceleración en su ritmo de crecimiento.
Entre enero y septiembre ingresaron US$20 mil 15.7 millones, un 5.5% más que en el mismo período de 2025. La cifra supera en poco más de US$1 mil millones lo recibido un año antes.
El comportamiento mensual, sin embargo, no ha sido uniforme.
Marzo registró US$2 mil 441 millones y julio alcanzó US$2 mil 468 millones, mientras que en mayo y agosto los envíos quedaron por debajo de los registrados en esos mismos meses de 2025.
La diferencia está en la velocidad de crecimiento. En 2025, las remesas aumentaron 18.7%, mientras para este año el Banco de Guatemala proyecta un crecimiento cercano al 5%.
Estos recursos tienen un peso importante en la economía porque una parte se destina directamente al consumo de los hogares, principalmente alimentación y gastos cotidianos, además de vivienda, salud y educación.
El Banco de Guatemala estima que las remesas podrían cerrar 2026 en aproximadamente US$26 mil 806 millones. Para 2027 proyecta un crecimiento menor, cercano al 3%.
Así, las remesas no están disminuyendo en términos acumulados: siguen aumentando, pero a un ritmo considerablemente menor que el observado durante 2025.
Redacción Web







