¿Qué ocurrió dentro de las cárceles Renovación I y El Boquerón? Esa fue una de las principales interrogantes durante buena parte de este jueves, luego de los motines registrados la noche del miércoles 4 de noviembre.
En ambos centros se reportó la retención de guardias penitenciarios, mientras las autoridades activaban protocolos de seguridad para recuperar el control.
Un equipo de Canal Antigua permaneció en las afueras de Renovación I desde la madrugada, donde pudo observar el despliegue policial y los movimientos de las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, mientras se desarrollaban estas acciones, la información oficial era escasa. Desde primeras horas de la mañana, Canal Antigua realizó reiteradas consultas al Ministerio de Gobernación y al Sistema Penitenciario para conocer qué estaba ocurriendo, cuál era la situación de los guardias y si se había recuperado el control de las instalaciones.
Las respuestas fueron limitadas y durante varias horas no se ofrecieron explicaciones detalladas
Fue hasta la tarde de este jueves, luego de que la presidenta en funciones, Karin Herrera, instruyera que se brindaran declaraciones, cuando las autoridades ampliaron la información sobre lo ocurrido.
Entre los aspectos reconocidos por el director del Sistema Penitenciario, Jorge Guillermo López, figura una limitación en los controles de comunicación dentro de las prisiones.
El funcionario explicó que los bloqueadores de señal están desactualizados frente a la tecnología de los teléfonos celulares que han sido localizados en los centros penitenciarios.
Esta explicación abre otra interrogante: ¿Cómo continúan ingresando y utilizándose teléfonos dentro de cárceles que deberían contar con mecanismos para impedir las comunicaciones no autorizadas?
Además, López no descartó que los disturbios registrados en ambos centros pudieran haber sido coordinados desde el interior de las prisiones, aunque esa posibilidad todavía debe establecerse.
Los motines terminaron por exponer dos problemas: las limitaciones de seguridad dentro de las cárceles y la falta de información oportuna durante una emergencia.
Aunque Gobernación confirmó la liberación de los guardias retenidos, todavía quedan preguntas sobre las circunstancias de los disturbios, los controles que fallaron y las medidas que se adoptarán.
Por Daniela Florián






