Tras revelarse casos en los que guardias penitenciarios habrían permitido el ingreso de adolescentes a cárceles para ser víctimas de abuso, el Congreso aprobó una ley que endurece las sanciones contra esta práctica.
Con 111 votos a favor, la normativa penaliza a quienes faciliten la entrada de menores a prisiones sin cumplir los protocolos. Las penas van de 8 a 18 años de cárcel y las multas pueden alcanzar el medio millón de quetzales.
La iniciativa fue presentada por la diputada independiente Andrea Reyes y la vicepresidenta Karin Herrera
En la normativa aprobada se establece que los reos solo podrán recibir la visita íntima de su pareja únicamente cuando se compruebe que esta es mayor de edad.
En cuanto a la visita de niños y adolescentes, solo se permitirá cuando se compruebe que ellos son familiares de los privados de libertad. Asimismo, se establece que la interacción entre ellos deberá ser en espacios adecuados y en compañía de otro adulto.
Redacción: Bryan Choy









