Durante años, el narcotráfico marcó tensiones geopolíticas en América Latina. Hoy, el eje del poder global se desplaza hacia un factor menos visible, pero de mayor alcance: la inteligencia artificial.
La IA dejó de ser solo una herramienta tecnológica y pasó a convertirse en un activo estratégico, con impacto directo en economía, seguridad, defensa, vigilancia y control de la información. Su desarrollo y regulación influyen en el equilibrio de poder entre Estados.
Estados Unidos y otras potencias compiten por liderar esta tecnología, conscientes de que su dominio otorga ventajas estructurales en la toma de decisiones y en la proyección global.
En un espacio de opinión matutino de Canal Antigua, el especialista Guillermo Salas analizó la geopolítica de la inteligencia artificial y explicó el concepto de singularidad y sus implicaciones para el futuro del poder global.
El experto destaca cómo afectará la Inteligencia Artificial con el consumo de la energía eléctrica
En definitiva, la inteligencia artificial no sólo redefine la innovación, sino también las relaciones de poder entre Estados.
En un mundo cada vez más automatizado, la verdadera disputa ya no es solo por el control del territorio, sino por el dominio del conocimiento, los datos y los algoritmos que gobiernan la realidad contemporánea.
Redacción por Roxana de León







