El Bayern Múnich se prepara para uno de los partidos más exigentes de la temporada. En la previa de la vuelta de los cuartos de final de la Champions League, Vincent Kompany dejó claro que su equipo respeta al Real Madrid, pero también confía en dar el paso a la siguiente ronda.
El conjunto alemán llega al Allianz Arena con ventaja en la serie, tras imponerse en el primer duelo, lo que le permite afrontar el partido con cierta tranquilidad, aunque sin margen para relajarse.
Respeto al rival, pero confianza propia
Kompany no dudó en reconocer la jerarquía del equipo español, al que calificó como uno de los mejores de Europa.
Sin embargo, el mensaje del técnico también fue claro: el Bayern tiene argumentos para competir y buscar la clasificación. El entrenador hizo énfasis en la preparación del equipo, asegurando que llegan listos tanto en lo físico como en lo mental para afrontar un partido de este nivel.
Para el técnico, este tipo de encuentros se define por pequeños factores. Las individualidades, la intensidad colectiva y la capacidad de sostener el ritmo durante los 90 minutos serán claves en una eliminatoria que sigue abierta.
El peso de jugar en casa
El Allianz Arena será un factor importante. El Bayern buscará apoyarse en su afición y en el buen momento que atraviesa, tanto en Champions como en la Bundesliga, donde lidera con comodidad.
Más allá del resultado, el partido representa una oportunidad para el Bayern de confirmar su nivel ante uno de los rivales más exigentes del continente.









