Miles de adultos mayores continúan a la espera de acceder al aporte económico estatal, mientras las limitaciones presupuestarias y operativas dificultan la ampliación de la cobertura y la atención de nuevas solicitudes.
Miles de personas de la tercera edad continúan a la espera de una respuesta para acceder al Programa de Aporte Económico del Adulto Mayor, un beneficio estatal que otorga una ayuda económica mensual a personas mayores de 65 años que viven en condiciones de pobreza o vulnerabilidad y que no cuentan con una pensión o jubilación.
Según autoridades del Ministerio de Trabajo, actualmente existen más de 90 mil expedientes pendientes de completar el estudio socioeconómico necesario para determinar si los solicitantes cumplen con los requisitos para ingresar al programa.
La situación fue expuesta durante una citación en el Congreso de la República, donde se informó que las limitaciones presupuestarias han reducido la capacidad operativa para realizar las evaluaciones y procesar nuevas incorporaciones.
Las autoridades indicaron que la falta de recursos se ha convertido en uno de los principales desafíos para atender el rezago acumulado, una situación que mantiene en espera a miles de adultos mayores que buscan acceder a este apoyo económico destinado a cubrir necesidades básicas.
El rezago generó cuestionamientos durante la reunión en el Congreso. Entre los temas planteados figuraron la lentitud en la atención de las solicitudes y la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión para garantizar la transparencia en la asignación del beneficio.
El Programa de Aporte Económico del Adulto Mayor busca brindar un respaldo a personas de la tercera edad que carecen de una pensión o ingresos estables.
No obstante, el aumento de la demanda y las limitaciones para ampliar la cobertura mantienen el desafío de garantizar que este apoyo llegue de manera oportuna a una población que, en muchos casos, depende de estos recursos para atender sus necesidades básicas.
Por Bryan Choy











