Las pugnas internas en la recién creada Superintendencia de Competencia llegaron al Congreso, donde su titular denunció presiones para renunciar y diputados cuestionaron la gobernabilidad de la institución.
La Superintendencia de Competencia, una de las instituciones más recientes del Estado guatemalteco, enfrenta una fuerte crisis interna luego de que su titular denunciara públicamente presiones para presentar su renuncia, situación que derivó en un intercambio de señalamientos entre autoridades de la entidad durante una citación en el Congreso de la República.
Las tensiones quedaron al descubierto este viernes durante una reunión de la Comisión de Transparencia y Probidad, donde comparecieron autoridades de la Superintendencia de Competencia para responder cuestionamientos de los diputados sobre el funcionamiento de la institución.
Bajo juramento, el Superintendente de Competencia, Jorge Miguel Castro, afirmó que el presidente del Directorio, Javier Enrique Bauer, le solicitó que presentara su renuncia al cargo.
Al ser consultado directamente sobre si había recibido dicha petición, respondió de manera categórica: “Debido a que estoy bajo juramento, sí. El director Bauer me solicitó mi renuncia”.
Castro señaló que la solicitud pudo estar relacionada con la controversia generada por los salarios asignados a las máximas autoridades de la entidad, tema que ha provocado cuestionamientos públicos desde la puesta en marcha de la institución.
Sin embargo, Bauer rechazó los señalamientos y aseguró ante los diputados que nunca ejerció presión ni sugirió la salida del funcionario. Según indicó, cualquier decisión sobre una eventual renuncia correspondía exclusivamente al ámbito personal del Superintendente.
Pese a ello, Castro reiteró durante la citación que sí recibió la instrucción para dimitir.
Las diferencias entre ambos funcionarios fueron respaldadas por el director titular Edgar Rolando Guzmán, quien afirmó que la Superintendencia atraviesa serios problemas de gobernabilidad y divisiones internas. Al mismo tiempo, responsabilizó directamente a Bauer por el estancamiento que, a su juicio, enfrenta la institución.
Ante las acusaciones, Bauer manifestó que no contempla iniciar acciones legales y aseguró que preferiría dialogar directamente con Castro para aclarar la situación.
Al concluir la reunión, Castro informó que analizará junto a su equipo legal la posibilidad de emprender acciones legales derivadas de las presuntas presiones recibidas para dejar la Superintendencia.
Los diputados de la Comisión de Transparencia expresaron preocupación por el clima de confrontación dentro de la entidad.
El presidente de la sala legislativa, Cándido Leal, calificó como lamentable la situación.
Por su parte, el diputado Adim Maldonado criticó duramente el desempeño de las autoridades de la Superintendencia.
A las críticas se sumó el diputado León Barrera, quien manifestó su preocupación porque la institución se ha convertido en un espacio marcado por conflictos internos entre sus propios directivos.
La Superintendencia de Competencia fue creada a raíz de la aprobación de la Ley de Competencia, normativa que busca fortalecer las condiciones de mercado y responder a compromisos internacionales asumidos por Guatemala.
Sin embargo, a pocos meses de iniciar operaciones, los conflictos entre sus máximas autoridades amenazan con opacar los objetivos para los cuales fue concebida y generan dudas sobre su capacidad para consolidarse como un ente técnico e independiente.
Por Bryan Choy











