En ALas845 hablamos de, “Basura al límite: ¿Tiene Guatemala una solución para la crisis de los desechos?”.
Los invitados fueron César Masella, experto en manejo integral de desechos sólidos y gestión ambiental; y Edgar Rolando Zamora Ruiz, ingeniero en Ciencias Agrícolas, con estudios en Southwest Texas Junior College; y exdirector ejecutivo de AMSA, quienes discutieron sobre la situación actual del manejo de residuos sólidos en Guatemala, especialmente la problemática alrededor del vertedero administrado por AMSA, su capacidad operativa, los riesgos ambientales asociados, la falta de alternativas sostenibles para disposición final de basura y los retos culturales, institucionales y ciudadanos para transformar el modelo de gestión de desechos en el país.
“Sandra Torres eliminó todo el compost luego del cambio de gobierno. Y en el gobierno del Patriota, la señora Baldetti se quiso querer quedar con parte de la planta y por eso desarmaron el mejor proyecto para el tratamiento de desechos sólidos; si eso se hubiera dado, no tendríamos este problema. La UNE fue la que permitió que vinieran otros municipios cuando solo era para los de la cuenca”, dijo Ruiz al recordar el desarrollo de una planta de compost, o abono orgánico desde los desechos, que fue abandonada con los años.
Masella, por su lado, calificó como un “flagelo” la proliferación de basureros clandestinos. “El vertedero de AMSA no es un vertedero. La cuenca del Lago de Amatitlán y todo el país tiene 3370 basureros clandestinos y están impactando suelos, cuerpos hídricos y atmósfera. El vertedero que administra AMSA es un sitio con muchas fluctuaciones y no ha habido una buena perfilación general. Se les ha dicho a las municipalidades que tienen que desarrollar sus proyectos. Están ingresando 30 camiones diarios de 32 municipios. El hecho que las municipalidades no resuelvan sus desechos, es realmente lamentable “, dijo.
Ruiz indicó una “falta capacidad” de quienes son nombrados para tratar esos temas. “Los alcaldes contratan gente que tampoco sabe. Y el problema se retrasa. AMSA fue en pro del rescate del Lago de Amatitlán. Ya les enseñé a los alcaldes cuánto ganarán por una planta de compost, porque ahora la basura es una pérdida. Con mil toneladas diarias, les quitamos humedad, y nos queda 600 quintales del compost, y es una millonada”, dijo y añadió que podría representar Q200 mil a Q350 mil en ganancias pero “no les interesa” a los jefes ediles.
Agregó que la actual planta de compost está “abandonada” y siguen rellenando en el área de AMSA. “No se trata de cerrar el vertedero sino de hacer la economía circular. Seguirán rellenando como si fuera una Torre de Babel”, explicó.
Masella lamentó que existan muchos “proyectos caídos” en el país los cuales se quedan abandonados. “No hay muchos profesionales que diseñen las alternativas tecnológicas. Recomiendo a las municipalidades que puedan perfilar plantas de segregación; y luego de incineración y otros. También se hacen los análisis financieros sobre los ingresos y el retorno de la inversión. No visualizo que las mismas instituciones logren en un 100 % desarrollar las iniciativas”, señaló.
Zamora, sobre el posible cierre de AMSA o que pudiera sobrevivir, aseguró que antes que todo la entidad “debe sacarse de lo político”. “El director debe ser netamente técnico; y no debe pararse en 4 años, y tener una continuidad. AMSA solucionó varios temas, pero al cambio político todo esto se cayó, y los técnicos que se especializaron en el exterior, los echaron y dejaron técnicos mediocres que no sabían nada”, indicó.
Masella calificó como una “cloaca a cielo abierto” al río Villalobos y resaltó la responsabilidad “clara” en el Código Municipal. “Nos podemos dar cuenta que hay una falta de voluntad de autoridades locales donde no invierten en este tipo de proyectos. No hay plantas bien perfiladas”, señaló.
Zamora llamó a que se realice abono orgánico en los hogares y educar a la población, además de que fue enfático en asegurar que AMSA no puede ser clausurada. “El reglamento debe ser terriblemente estricto con la gente. Separar viene de hace 40 años. Hay que entrarle a la gente con los tacos por delante. Aquí la cosa no se compone si la gente sigue tirando basura. No se imaginan el caos que será si se cierra AMSA, y se deben retomar las plantas de 100 toneladas por hora y comenzar a compostar para minimizar el problema que se viene. AMSA no se puede cerrar porque no hay donde llevar esa basura”, dijo.















