En un espacio de análisis de A las 8:45, conversamos con el licenciado Eddy Pérez, especialista en política fiscal y finanzas públicas, y Miguel Gutiérrez, economista y analista económico, sobre el impacto del fin del subsidio a los combustibles en Guatemala. Ambos coincidieron en que este tipo de medidas representan un alivio temporal, pero no resuelven los problemas estructurales del mercado ni garantizan beneficios sostenibles para la población.
Miguel Gutiérrez cuestionó el diseño del subsidio, vigente del 28 de abril al 2 de julio, al señalar que fue otorgado a los distribuidores y no directamente a los consumidores. A su criterio, la reducción en los precios fue menor a la esperada y parte del beneficio pudo haberse quedado en la cadena de comercialización. Además, recordó que, pese a que el precio internacional del petróleo ha caído nuevamente por debajo de los 70 dólares por barril, esa disminución todavía no se refleja de forma proporcional en las estaciones de servicio del país.
Por su parte, Eddy Pérez afirmó que los subsidios se financian con recursos provenientes de la recaudación tributaria y únicamente generan un alivio pasajero. Explicó que, al concluir el apoyo estatal, el incremento vuelve a trasladarse al transporte, la logística y finalmente a la canasta básica. Como alternativa, consideró que habría sido más conveniente analizar una suspensión temporal del Impuesto a la Distribución de Petróleo (IDP), en lugar de implementar un subsidio directo.
Los especialistas también coincidieron en que Guatemala necesita fortalecer la competencia dentro del mercado de combustibles y revisar el marco regulatorio para evitar que las alzas internacionales se trasladen de inmediato al consumidor, mientras que las bajas tarden más tiempo en reflejarse. Señalaron que corresponde al Ministerio de Energía y Minas y a la DIACO supervisar que exista una relación razonable entre el precio internacional del petróleo y los valores que pagan los guatemaltecos.
Respecto a la posibilidad de aprobar un nuevo subsidio, ambos analistas consideraron que no sería la mejor solución. En cambio, plantearon la necesidad de impulsar medidas de largo plazo como mayor inversión en infraestructura, seguridad jurídica, atracción de nuevos competidores al mercado de combustibles y el fortalecimiento de la generación de energías renovables para reducir la dependencia del petróleo y hacer más competitiva la economía del país.
Redacción Web











