La canícula es un período de disminución temporal de las lluvias que ocurre en plena época lluviosa y que, de acuerdo con las proyecciones, este año comenzaría durante la segunda quincena de julio. Se caracteriza por cielos despejados, temperaturas elevadas y una reducción de la humedad en los suelos.
Sin embargo, las autoridades advierten que en 2026 este fenómeno podría prolongarse entre 40 y 42 días, casi el doble de su duración habitual.
Según el director de Información Geográfica, Estratégica y Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura, Rafael López, la escasez de lluvias registrada desde mayo ya ha dejado los suelos del país en una situación crítica.
La combinación de esta canícula prolongada con el fenómeno de El Niño incrementará el estrés hídrico en los cultivos, especialmente de maíz y frijol, elevando el riesgo de pérdidas agrícolas y afectaciones a la seguridad alimentaria.
Ante este panorama, el Ministerio de Agricultura recomendó a los productores optimizar el uso del agua, evitar quemas agrícolas y reforzar las prácticas de conservación de suelos y captación de agua de lluvia.
Redacción Web









