El vertedero administrado por AMSA recibe diariamente desechos provenientes de varios municipios y opera bajo un modelo de disposición de basura que enfrenta serios problemas de capacidad.
La suspensión de su cierre vuelve a poner el foco sobre un problema que va más allá del propio vertedero: la gestión de los desechos sólidos en Guatemala muestra señales de colapso y carece de soluciones suficientes a largo plazo.
En Diálogo Central se analizó qué implica mantener en funcionamiento un sitio que concentra grandes cantidades de residuos y cuáles son los riesgos ambientales, sanitarios y sociales para las comunidades cercanas.
La discusión también abordó qué alternativas existen para reducir la cantidad de basura que llega al vertedero, qué responsabilidades corresponden a las municipalidades y al Gobierno, y qué condiciones deben garantizarse mientras continúa operando.
La presidenta de la Alianza Cuenca del Motagua, profundizó sobre la contaminación hacia al norte del Motagua y hacia el Sur Amatitlan- Michatoya
La suspensión del cierre del vertedero de AMSA no representa el fin del problema, sino un llamado a mantener la atención sobre sus efectos en el ambiente y las comunidades.
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Redacción por Roxana de León







