Menos lluvia y temperaturas más altas: esas son algunas de las condiciones que ya se observan en Guatemala mientras El Niño continúa desarrollándose en el océano Pacífico.
Aunque el fenómeno todavía no ha sido declarado oficialmente, su evolución mantiene bajo vigilancia el comportamiento del clima para los próximos meses.
Pero, ¿qué es exactamente El Niño y en qué etapa estamos?
El fenómeno ocurre por un calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial. Este cambio modifica la circulación de la atmósfera y puede alterar la distribución de las lluvias y las temperaturas.
En Centroamérica, El Niño suele relacionarse con períodos de menor precipitación en algunas zonas, aunque sus efectos pueden variar dependiendo de la intensidad y duración de cada episodio.
Guatemala ya acumula tres de los cinco trimestres móviles consecutivos necesarios para declarar oficialmente El Niño. Es decir, el proceso ya superó la mitad del parámetro requerido y, si el calentamiento se mantiene durante los próximos dos períodos, el fenómeno podría quedar oficialmente establecido.
Pero incluso antes de llegar a esa declaratoria, en Guatemala ya se observa una disminución importante de las lluvias y un incremento de las temperaturas, condiciones que habían sido contempladas en los pronósticos desde marzo.
La atención ahora está en lo que ocurra durante los próximos meses.
Si estas condiciones persisten, podrían tener efectos sobre la disponibilidad de agua, los cultivos y el comportamiento de la temporada lluviosa, mientras también se mantiene vigilancia sobre sus posibles efectos hacia 2027.
Redacción Web







