La transparencia ha sido uno de los principales ofrecimientos del Gobierno. Por eso genera cuestionamientos que ahora sea más difícil rastrear quién hace negocios con el Estado y qué contratos obtiene.
Eso es precisamente lo que está bajo discusión tras los cambios realizados en Guatecompras por el Ministerio de Finanzas.
La plataforma continúa funcionando, pero la búsqueda de proveedores cambió. Antes era posible ingresar directamente un nombre y rastrear información relacionada con sus contrataciones; ahora el procedimiento requiere datos más específicos y puede dificultar el seguimiento.
No es un cambio menor. Guatecompras no solo sirve para realizar procesos administrativos: también es una herramienta para que periodistas, organizaciones y ciudadanos puedan revisar cómo se utilizan los recursos públicos.
Y el momento también pesa. Guatemala se acerca a un proceso electoral, mientras todavía queda más de un año de esta administración.
En A las 8:45, el analista jurídico Guillermo Cifuentes planteó sus dudas sobre el impacto que estos cambios pueden tener en la auditoría social.
Pablo Emilio Méndez Oliva, especialista en contrataciones del Estado, explicó qué cambió al momento de intentar localizar a un proveedor.
El debate no es si Guatecompras desapareció, porque sigue disponible.
La discusión es por qué una herramienta pública de fiscalización ahora exige más pasos para encontrar información que antes estaba al alcance de una búsqueda.
Redacción







