Tras varias horas frente al Palacio Nacional, transportistas se retiraron sin ser recibidos por el presidente ni funcionarios del Ejecutivo y mantienen su rechazo a la medida por combustibles.
Después de varias horas frente al Palacio Nacional, los transportistas se retiraron sin lograr la reunión que buscaban con el presidente Bernardo Arévalo.
Durante la mañana, buses provenientes de distintos municipios se movilizaron en caravana hacia la zona 1. Su intención era plantear directamente sus demandas por el precio de los combustibles.
Pero el encuentro no se concretó. No fueron recibidos por el mandatario ni sostuvieron una reunión con funcionarios del Ejecutivo. Ante esta situación, Gamaliel Chin entregó una carta dirigida al presidente en la Secretaría de la Presidencia.
El dirigente cuestionó que, después de varias horas de espera, no obtuvieran el espacio solicitado.
La inconformidad tampoco terminó con lo aprobado por el Congreso. El sector considera que establecer precios máximos mediante un mecanismo de compensación puede contener temporalmente el precio, pero no resuelve lo que ellos identifican como el problema de fondo en la estructura de costos de los combustibles.
Los transportistas habían planteado otras medidas, entre ellas modificaciones relacionadas con los impuestos que pesan sobre los combustibles, y sostienen que el impacto alcanza sus costos de operación y el transporte de pasajeros.
Finalmente, se retiraron del Palacio Nacional sin la reunión solicitada. Ahora anunciaron que convocarán a una asamblea para definir qué acciones tomarán después de una jornada de caravanas y presión por el precio de los combustibles.
Por Daniela Florián






