Con la rebaja de impuestos ya aplicada a los combustibles, ahora el foco estará en las gasolineras: verificar que el beneficio llegue realmente al consumidor.
Con la rebaja de impuestos ya reflejada en los combustibles, la atención pasa ahora a las estaciones de servicio: verificar que la reducción se mantenga en el precio que finalmente paga el consumidor. Para ello, se anuncian controles y cruces de información entre distintas instituciones.
El Ministerio de Energía y Minas explicó que la SAT podrá verificar mediante sus sistemas y las facturas cómo se está aplicando la exención de impuestos y detectar posibles inconsistencias.
Los consumidores también podrán hacer su propia revisión: la factura debe detallar la exención aplicada y los precios pueden compararse con los valores de referencia publicados por las autoridades.
A esto se sumarán inspecciones en gasolineras para revisar precios, calidad y cantidad del combustible despachado. Si se detectan posibles irregularidades, los casos podrán ser trasladados a la Diaco y, si existen elementos que lo ameriten, al Ministerio Público.
Mientras tanto, continúa la elaboración del reglamento del Decreto 22-2026, que deberá precisar las responsabilidades de cada institución en la fiscalización.
Con el alivio tributario ya vigente, el siguiente punto será verificar que esa reducción se sostenga durante los tres meses de vigencia y llegue efectivamente al precio que pagan los consumidores.
Por Jonathan Hernández







