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El temor de Michael Phelps por la suspensión de Tokio 2020: “Espero que no haya más suicidios de atletas”

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Michael Phelps es el deportista con más medallas de la historia en los Juegos Olímpicos. En cuatro ediciones, cosechó 28: 23 de oro, también récord, tres de plata y dos de bronce. Pero el estadounidense también sabe la presión con la que convive un atleta de alto rendimiento y las consecuencias que puede tener en su salud mental.

Y tras la postergación de Tokio 2020, expresó su gran preocupación: «Espero que no veamos un aumento de suicidios entre los atletas por este aplazamiento».

El ex nadador salió del fondo de la depresión. Lo ha reconocido públicamente. Por eso es palabra autorizada para hablar en este momento: «Si me hubiera pasado a mí, estando en un mal momento mental, me hubiera desarmado.

Como alguien que ha pasado algunos estados de profunda depresión y todavía la combate, rezo y espero que todos los atletas reciban ayuda con la parte mental«, afirmó en una entrevista con la cadena estadounidense NBC Sports.

Lo que Phelps vivió en los años posteriores a la cita olímpica de Londres 2012​ lo transforma en una voz autorizada para analizar lo que pueden estar experimentando hoy los atletas que vieron postergado su sueño olímpico por el COVID-19.

El estadounidense batalló con la depresión y la ansiedad durante años y hasta llegó a considerar el suicidio en 2014, después de ser arrestado por conducir en estadio de ebriedad y suspendido por la federación de natación de su país.

El estadounidense es el deportistas más laureado de a historia olímpica, con 28 medallas, 23 de ella doradas.

El estadounidense es el deportistas más laureado de a historia olímpica, con 28 medallas, 23 de ella doradas.

«Toda tu vida apunta a ese momento. Son cuatro años de preparación en los que la fecha de los Juegos está tatuada dentro de tu cerebro. Y ahora, este desvío: ‘No, tenés que esperar un año más’. Si esto me hubiera pasado a mí, estaría completamente desbordado por la incertidumbre. Sin palabras.

Realmente espero que no veamos un aumento en el índice de suicidio entre los atletas por este aplazamiento. Porque la salud mental es por lejos el componente más importante en esta situación. Esta postergación es territorio desconocido. Nunca hemos visto algo así. Fue la decisión correcta, pero me rompe el corazón por los atletas«, reflexionó Phelps

El Tiburón de Baltimore, apodo que se ganó por su gran dominio en las piletas, celebró la decisión del Comité Olímpico Internacional y del Comité Organizador de Tokio 2020 de mudar la fecha de los Juegos para 2021.

Y hasta opinó: «Me asombró que no los pospusieran antes. No podía ver cómo se podían realizar en este escenario. Hemos tenido problemas en el pasado, como la calidad del aire de Beijing y el virus del Zika en Río, pero esto es mucho más grande. No parecía algo que se podía manejar o controlar«.

Phelps contó que si no se hubiese retirado y estuviese apuntando a Tokio, en estos meses estaría en la última etapa de su preparación. «Me estaría sintiendo muy bien en el agua. Estaría pensando: ‘Ok, estoy listo. Empecemos el show’«», reconoció. Y un cambio de fecha como el que sufrió la cita olímpica lo habría descolocado.

Además, agregó: «Todo esto es muy difícil de entender. Me siento realmente mal por todos los atletas que han llegado hasta acá en la carrera hacia Tokio. Por un lado, es un alivio que tengan otro año. Es justo. Pero la espera también lo hace mucho más difícil».

Se animó a un «juego» de escenarios hipotéticos sobre qué habría hecho él si se hubiera visto en una situación similar en la previa de sus tres últimos Juegos Olímpicos. «En Beijing 2008 me habría encantado tener un año extra, porque todavía no estaba al cien por ciento recuperado de una fractura en una muñeca. En Río 2016 no habría renunciado», analizó.

Para Londres, la historia hubiera sido otra. «Si los Juegos de 2012 se hubieran movido a 2013, no habría aparecido. Ese era el estado mental en el que estaba. No podría haberlo hecho por un año más«, reconoció.

Tras pasar 45 días en una clínica de rehabilitación, volvió a competir como antes. Y desde su retiro, enfoca su energía en una fundación para crear consciencia sobre las enfermedades mentales como las que él sufre.

«He pasado por un puñado de momentos depresivos bastante preocupantes desde Río. No es algo que va a desaparecer. Pero aprendí que mi depresión y mi ansiedad no me condicionan, sino que me hacen quién soy», comentó el ex nadador.

Y con mucha empatía hacia los deportistas que deberán rediagramar su camino a Tokio, comentó: «Si un atleta mira adentro suyo y decide que estos Juegos Olímpicos son algo importante para él, no hay nada que no pueda lograr. Nada lo va a detener. Sólo debe enfocarse en cosas que pueda controlar y no dejarse avasallar por lo que no puede controlar, porque ahí es donde empiezan los problemas».

Y les dio un consejo a los deportistas: «Si sos un atleta, buscá a alguien para hablar de este tema. Y si alguien está luchando por este problema, espero que me llame. Estoy siempre dispuesto a ayudar«.

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