El esfuerzo de Corea del Norte para poner en órbita su primer satélite espía fracasó cuando el cohete de largo alcance que lo transportaba se hundió en las aguas de la costa oeste de la península de Corea poco después despegar.
El satélite iba a ser parte de un sistema de vigilancia desde el espacio. Corea del Norte dice que necesita contrarrestar las crecientes amenazas de seguridad de Corea del Sur y Estados Unidos.
Corea del Sur movilizó barcos, aeronaves y buzos de la Armada para recuperar los restos del cohete y el satélite en una operación de 36 días que finalizó este miércoles, dijo el Estado Mayor Conjunto en un comunicado.
Se recuperaron “numerosas” partes “clave” del cohete y el satélite, y los expertos surcoreanos y estadounidenses que las examinaron concluyeron que el satélite no era capaz de hacer ningún trabajo de reconocimiento militar, según el comunicado.
Corea del Norte no respondió de inmediato al anuncio de Corea del Sur.
El líder norcoreano, Kim Jong Un, ha dicho que la adquisición de un satélite espía militar es crucial para reforzar la capacidad de defensa de su país, y que Corea del Norte también necesita introducir otros sistemas de armas de alta tecnología, como misiles nucleares de múltiples ojivas, misiles balísticos intercontinentales de combustible sólido y submarinos de propulsión nuclear.
Fuente: VOA









